El viaje de Sarkozy y Carla Bruni se convierte en un folletín audiovisual

NILO. La pareja, en un cariñoso gesto ayer durante el paseo en barca por el río. / JACK GUEZ. AFP/
NILO. La pareja, en un cariñoso gesto ayer durante el paseo en barca por el río. / JACK GUEZ. AFP

Las vacaciones de Nicolas Sarkozy en Luxor (Egipto), acompañado de su madre, uno de sus hijos y Carla Bruni, fascinan, atizan las llamas de la 'política espectáculo' y son utilizadas como arma política arrojadiza por sus adversarios. Las idas y venidas de la pareja Sarkozy-Carla Bruni, en Egipto, son seguidas en París como un folletón audiovisual.

Las cadenas de radio informan hora tras hora. Las cadenas de televisión intentan amueblar la escasez de imágenes con menudencias sobre la suerte de los paparazzi que intentan conseguir algunas fotos.

El gobierno egipcio 'peina' con extrema diligencia policial las salidas del presidente francés, de quien espera conseguir el apoyo para la candidatura egipcia a la presidencia de la Unesco. Por su parte, el presidente Sarkozy confirmará tal detalle al presidente Mubarak, a quien también se le ofrecerá la venta de tecnología nuclear francesa.

En París, 'Le Monde' ofrece munición política a la oposición socialista y estima que el comportamiento privado de Sarkozy «está más cerca de Berlusconi que del general De Gaulle».

A partir de tal sentencia, el PCF y la Liga Comunista Revolucionaria consideran «indigno» el comportamiento de Sarkozy. Entre las huestes socialistas, Ségolène Royal y su ex, François Hollande, destacan por un «perfil bajo», víctimas ellos mismos de la voracidad de la prensa del corazón.

'Liberation' atiza el «exhibicionismo» de Sarkozy. 'Le Figaro' informa con cierta complacencia. 'Midi Libre' denuncia «una nueva manifestación de connivencia con el mundo del lujo y los negocios». 'La République du Centre' se pregunta: «¿A quien intenta deslumbrar Sarkozy? ¿A nosotros o a él mismo?». 'Sud Ouest' escribe: «Al sexto presidente de la V República le importan un pimiento los convencionalismos tradicionales de qué dirán».

Vida pública

La opinión pública sigue entretenida las escaramuzas de la política espectáculo. Según un sondeo publicado por 'Le Parisien', un 45% de los franceses afirman que Sarkozy expone «demasiado» su vida pública. Otro 55 % se dicen indiferentes o no extrañados del nivel de «exposición» de la vida privada del jefe del Estado.

Entre tanto, la pareja Sarkozy-Carla Bruni continúa enviando sutiles 'mensajes' silenciosos.

La madre de Carla Bruni estuvo en Roma, muy visible, cuando Sarkozy fue recibido por el Papa. Y la madre de Sarkozy acompaña a la pareja en su viaje a Egipto. ¿Siguen influyendo las madres en la vida sentimental de los hijos...? / JUAN PEDRO QUIÑONERO