Huelga de hambre de un maestro

En relación con la carta suscrita por D. Javier Pérez Fernández, respecto de la huelga de hambre que ha empezado a llevar a cabo el maestro interino de Educación Física de Vélez Málaga David Fernández Lobillo, quisiera hacer alguna puntualización al respecto para manifestar que, a mi juicio, todas las reivindicaciones llevadas a cabo por cualquier trabajador me parecen perfectamente lícitas, pero quisiera hacerle saber al Sr. Fernández Lobillo que, si por haberle dejado fuera de una interinidad lleva a cabo esta huelga, qué hubiera hecho si después de haber superado las oposiciones como mi hija con una nota de casi un 10 (sólo le han faltado 3 décimas para el 10) no solo no le hubiesen dado una plaza en propiedad, sino que tampoco hubiera podido acceder a una interinidad, por no haber pedido destino antes de saber si iba a aprobar o no y, claro, como tampoco ha tenido la ventaja de haber sido interina, cómo hubiese actuado Vd., Sr. Fernández Lobillo, cuando sabemos que la Junta de Andalucía, que nos gobierna, ha preparado las oposiciones para vosotros los interinos, no solo de nuestra Comunidad, sino de todos aquellos interinos de España que hayan querido presentarse aquí. Así somos nosotros de flamencos, que sin necesidad de aprobar el examen os han regalado la plaza en propiedad.

Sin conocer en profundidad su caso, y sin ánimo de ofenderle, Sr. Fernández, permítame que le pregunte: ¿Qué le ha pasado a Vd. para que no sea uno de esos afortunados con tal regalo de nuestra Junta de Andalucía? No habrá sido Vd. demasiado malo como para no haber hecho nada en el examen. Insisto que no conozco su caso y si estoy diciendo alguna barbaridad, discúlpeme Sr. Fernández, mi intención es sólo dar a conocer que existen casos más sangrantes que el suyo, como el de mi hija, porque así lo ha querido nuestra Junta de Andalucía, y manifestarle que los demás también tienen el mismo derecho a una plaza en propiedad cuando lo demuestran por méritos propios, que entiendo es como se deben de conseguir las cosas. No regaladas.

Mª Luisa Luna López

Lucena (Córdoba)