ACERA DE LA MARINA: Farelo y El Sombrero

ANTONIO ROCHE

LA honradez, la bondad, la simpatía y la generosidad en un torero las vi todas reunidas en Salvador Farelo. Bajito de estatura, pero grande de corazón, supo granjearse el respeto de los profesionales del toro y el cariño de los aficionados. Cada tarde lo daba todo, pagando en muchas ocasiones con sangre sus temerarios arrimones. Los toros le han castigado duramente. En dos ocasiones -Valencia y Estella-, las cogidas le afectaron a la femoral, y en otra, toreando en el campo, a punto estuvo de irse al otro 'barrio': el animal le rompió el esternón y cuatro costillas, y su extrema gravedad hizo temer lo peor.

Curiosamente, este malagueño de 59 años toreó más en México que en España. Lo apoderaba entonces Luis Álvarez. En siete ocasiones hizo el paseíllo en Las Ventas y gozó de cierto cartel en el Madrid de finales de los años setenta.

Pero consciente de su dificultad por sobrevivir en el escalafón y cosido a cornadas, Farelillo abrió un taller de mecánica -hoy de chapa y pintura- en la calle Montalbán, frente al colegio público Cristo de Mena, y puso una heladería que ha llevado hasta hace poco su mujer. Un matrimonio trabajador, que ha visto crecer felices a sus hijos -ella, Ana Belén, es periodista por EADE y trabaja actualmente en el gabinete de prensa del Colegio Oficial de Médicos de Málaga-.

Pues ese luchador, dotado de arrojo, que demostró en el ruedo tener dos c bien puestos, va a ser objeto este sábado de un merecidísimo homenaje, que le ofrece la Peña El Sombrero, bastante sensible, por cierto, en los últimos años al mundo del toro y a los toreros malagueños. La entidad peñística que preside Juan Carlos Martínez Pérez -hijo del célebre Patxi- le va a otorgar su máxima distinción, el Sombrero de Oro. Pero para que el acto no se desarrolle entre cuatro paredes, homenajeado y organizadores han pensado con buen criterio hacerlo en un ambiente más taurino, y han preparado la 'primera corrida arrocera' en la plaza de Benalmádena, con la anuencia del empresario, Gaspar Jiménez. Habrá arroz, carne y tarta. La cocina se acondicionará en el patio de caballos y al ruedo saltarán tres becerras del hierro de Alfonso Guardiola.

En los carteles que han hecho del homenaje están anunciados, además de Farelo, los toreros Paco Ceballos, Utrerita, Paco Aguilar, Manolo Ternero, Pepe Luis Martín, Daniel Ceballos -que abandonó los toros y reorientó su vida profesional como representante de un importante laboratorio farmacéutico- y Adolfo Ramos.

Treinta y cinco años después de que toreara la primera novillada de oportunidad de 'Salto a la fama', de la mano de Antonio Ordóñez, a Salvador Farelo le llega este reconocimiento público. Sus amigos, que son muchos, estarán el sábado con él, con este pedazo de torero que es para quitarse el sombrero o para ponerle en la solapa el de oro, como va a hacer la peña del mismo nombre.