Mari Fortes: «Algunos se negaban a torear conmigo»

ANTONIO ROCHE

Mari Fortes ha sido de las toreras que más agallas le ha echado al toreo. Nacida en Cuevas Bajas (Málaga), debutó en un festival en la plaza de Castellón, ciudad donde residió varios años. Formó parte de aquella 'troupe' de toreras que, bajo el nombre de '6 mujeres, 6, recorrió media España. Junto a Mari Fortes Roca hacían el paseíllo Maricruz, Rosarillo de Colombia, Alicia Tomás, La Algabeña y Maribel Atienzar.

Fortes toreó unas 60 novilladas sin picadores y el 29 de septiembre de 1975 debutó en Vélez-Málaga con los del castoreño para matar reses de Gallardo. Alternaron con ella el rejoneador El Caballero Andaluz y el novillero Jesús Márquez. Las plazas de Vistalegre (Madrid), Barcelona, Pamplona, Málaga y El Puerto de Santa María fueron escenarios de su constatado valor. En esta última, en una nocturna, le formó un lío a un novillo cortándole las dos orejas.

Pero no todo fue un camino de rosas. Mari Fortes tuvo que sufrir, además de las lógicas dificultades por abrirse camino en la profesión, las consecuencias de su condición de mujer. «Varios compañeros, sobre todo las figuritas, se negaban a torear conmigo», recuerda. Su gran éxito en Barcelona le abrió las puertas de las plazas de Balañá. Después de torear 59 novilladas picadas, comenzó a fraguarse su alternativa, en la feria de Jaén de 1977, con una corrida de Marcos Núñez. Se barajaban los nombres de Campuzano, Ruiz Miguel y Galloso como padrino, pero una lesión de rodilla echó por tierra todo. Se casó en 1991 con su apoderado, Gaspar Jiménez, y son padres de Verónica (23 años) y Saúl (17 años), el triunfador este año del certamen de escuelas taurinas. Mari Fortes toreó el último festejo estando embarazada de su hija.

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