El moscatel se va de fiesta

Migas con bacalao, uvas y buenos caldos. Estos fueron los reclamos de la XXXII Noche del Vino de Cómpeta

TEXTO Y FOTOS: EVA GUZMÁN VÉLEZ-MÁLAGA
DEMOSTRACIÓN. La plaza de la Vendimia acogió una muestra de la tradicional pisa de la uva./
DEMOSTRACIÓN. La plaza de la Vendimia acogió una muestra de la tradicional pisa de la uva.

EN sus inicios, la Noche del vino de Cómpeta comenzó siendo una fiesta nocturna dedicada al producto de la tierra, pero, con el paso de los años, la celebración se ha prolongado y cada 15 de agosto se rinde culto al moscatel. Que Cómpeta es conocida como la capital axárquica del vino moscatel quedó claro ayer, ya que ni el sofocante calor ni la difícil carretera desanimaron a los más de 6.000 visitantes que acudieron a la trigésima segunda edición de una de las fiestas gastronómicas más antiguas de la comarca.

La jornada, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, estuvo dedicada este año al cantaor Antonio Molina, ya que cada año se rinde homenaje a un nombre destacado del cante andaluz.

Por segundo año consecutivo la localidad contó con el 'Mercado de la Noche del Vino', en el que no faltaron los puestos de bisutería, velas artesanales, cristal y tejidos, entre otras artes.

Las actividades comenzaron al mediodía en la plaza de la Vendimia que fue el lugar elegido para deleitar a los cientos de visitantes con una demostración de la tradicional pisa de la uva, en un lagar levantado al efecto.

El alcalde de Sayalonga, José Luis Navas, fue nombrado este año 'Pisador de Honor' y tuvo que demostrar ante los presentes su habilidad en el lagar. La actividad estuvo amenizada por una panda de verdiales.

Como novedad este año se entregó el premio 'Vendimiador de Honor' a Plácido Romero, en reconocimiento a la labor que ha realizado durante toda su vida. «A pesar de tener más de 80 años continúa colaborando en las labores de la vendimia, y hemos querido reconocer esa dedicación», destacó el alcalde, José Luis Torres.

Degustaciones

A la hora del almuerzo se pudieron degustar mas de 5.000 raciones de migas de harina, ensaladilla cateta, decenas de kilos de uva y, por supuesto, unos 6.000 litros de vino dulce y seco elaborado en la localidad.

La XXXII Noche del Vino tuvo ayer a un pregonero de excepción, el delegado del Gobierno Andaluz, José Luis Marcos, quien fue el encargado de resaltar a los cuatro vientos las excelencias de los caldos de la tierra.

Por la noche tuvo lugar el tradicional Festival de Cante Flamenco, en el que participaron al cante Rafa Garcel, Luis Perdiguero, Tina Pavón y Rocío Bazán; al baile el Grupo de Fandango de Cómpeta y 'La Lupi', y a la guitarra Chaparro, Niño Elias y Francisco Jimeno.

Además, para completar una jornada repleta de actividades para todos los públicos, la Casa de la Cultura acogió durante toda la jornada, una exposición de artes y costumbres.