Científicos malagueños avanzan en el estudio de la obesidad con células madre

La autorización del Gobierno da vía libre a especialistas de Carlos Haya y del Clínico para investigar enfermedades metabólicas con líneas embrionarias Un equipo multidisciplinar usará material procedente de Estados Unidos

M. MARTÍNEZ
TRATAMIENTO. Las células madre embrionarias pueden revelar nuevos datos. / SANDY HUFFAKER. AFP/
TRATAMIENTO. Las células madre embrionarias pueden revelar nuevos datos. / SANDY HUFFAKER. AFP

¿Por qué unas personas obesas son diabéticas y otras no? ¿Por qué unas tienen más riesgo de sufrir un infarto que otras? La respuesta está en manos de investigadores malagueños, que buscan en las células madre los factores que contribuyen a las enfermedades metabólicas. El pasado mes de mayo, el Comité Autonómico de Investigación con Preembriones Humanos ya le dio el visto bueno. Ahora, ha sido la Comisión Nacional de Donación y Utilización de Células y Tejidos Humanos la que ha autorizado al Hospital Regional Carlos Haya de Málaga a comenzar el trabajo. Será, por tanto, el segundo proyecto malagueño con células madre que recibe la autorización nacional tras la concedida el pasado año al jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Virgen de la Victoria (Clínico), Eduardo de Teresa, para estudiar regeneración de tejido infartado.

Presentado por Carlos Haya, esta segunda investigación aprobada por Sanidad también cuenta con la participación de investigadores del Clínico, y es el primero concedido al hospital regional que va a utilizar células madre embrionarias.

Dirigido por el doctor en Bioquímica Manuel Macías, el informe 'Papel de los receptores nucleares huérfanos (PPARs) en la proliferación y diferenciación celular' tiene por objeto conocer los defectos asociados con el desarrollo de trastornos del síndrome metabólico, la obesidad o la esteatohepatitis (hígado graso).

Papel de las proteínas

La investigación podría aportar nuevos datos sobre la importancia de los PPARs -proteínas que juegan un importante papel en el metabolismo de las grasas- para el control de los mecanismos de diferenciación celular.

«Quizás la acumulación de grasas no sea el principal mecanismo que contribuye al desarrollo de patologías metabólicas», se pregunta Macías, que ya lleva varios meses metido de lleno en este trabajo. De momento, lo que ha analizado son las muestras de tejido adiposo recogidas de personas obesas sometidas a cirugía bariátrica. En este caso, células madre adultas. Sin embargo, a partir de ahora, el equipo multidisciplinar de doce personas que comanda el doctor Macías ya tiene vía libre para comenzar las pruebas con células madre embrionarias. «Lo más importante será comparar ambos tipos y conocer su relación con el metabolismo», aclara el responsable de la investigación, convencido de que se trata de «un buen inicio para terapias futuras».

Prevenir patologías

No en vano, el análisis permitirá saber si los genes predestinan al desarrollo de trastornos metabólicos. «Esto nos podría ayudar a prevenir muchos problemas», asegura Macías, que calcula para septiembre el comienzo de las investigaciones con las líneas celulares embrionarias. Viajarán desde Estados Unidos. La compra ya es un hecho, según el jefe del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico de Málaga y también participante en el estudio, Francisco Tinahones, que cree que este trabajo puede revelar las diferencias entre las células madre de unos obesos y otros e incluso la posible existencia de unos marcadores protectores.

En total, cuentan con un presupuesto de 140.000 euros. De ellos, 55.000 proceden de la Comisión Nacional de Donación y Utilización de Células y Tejidos Humanos, mientras que los 85.000 restantes es la aportación correspondiente al equipo por su carácter de Ciber, uno de los grupos creados por el Ministerio de Sanidad para impulsar la investigación biomédica de excelencia en red. La mayor parte de los investigadores asociados al estudio que dirige Manuel Macías pertenecen a este centro dedicado al estudio de la obesidad, uno de los veinte elegidos a nivel nacional entre los 200 aspirantes.

Además del aval del Ciber, el trabajo cuenta con el apoyo de la Fundación Imabis, antigua Fundación Carlos Haya, hoy formada por científicos de este mismo hospital, así como del Clínico Universitario, Costa del Sol de Marbella y algunos departamentos de la Universidad de Málaga.