Lucio Romero: «Lo bueno del teatro es que eres tú y nadie te puede corregir»

El actor regresa a Málaga tras su gira teatral con 'Filomena Marturano' Asegura que los intérpretes son «ignorados» por la nueva Ley del Cine

TAMARA M. DE OCA
ACTOR. Lucio Romero, antes de la entrevista. / EDUARDO NIETO/
ACTOR. Lucio Romero, antes de la entrevista. / EDUARDO NIETO

El veterano actor malagueño Lucio Romero ha vivido toda su carrera profesional en Madrid, donde se trasladó allá por el año 60. Tras su papel como abuelo en la última película de Antonio Banderas, 'El camino de los ingleses', asegura que no le importaría retirarse con este personaje. El actor, que considera que no ha tenido mucho éxito en la tierra que le vio nacer, lleva más de año y medio inmerso en la gira de la obra teatral 'Filomena Marturano', donde actúa junto a Concha Velasco.

¿La ley del Cine va a arreglar ?

Hace poco estuve en una reunión de actores en Madrid porque la Ministra de Cultura parece que ignora a los actores. Con la nueva Ley del Cine parece que se va a arreglar, pero lo veo difícil. Lo que veo más difícil es el mantenimiento de las salas de cine porque no acude público. El público se está acostumbrando mucho a la televisión y a los dvd, no saben que hay que ver el cine en pantalla grande. Si queremos cine hay que ir a la taquilla. En España se hacen películas malas, pero también muy buenas.

¿Cómo ve a los jóvenes actores?

Los veo muy bien, preparados. A veces en Madrid dirijo algunos, les preparo papeles. Su único defecto es la dicción, que no es muy clara, no vocalizan lo suficiente. Hay que vocalizar ya que no es lo mismo tener un micrófono a que te oigan en la fila 20 de un teatro. Todos los chavales que han trabajado conmigo en 'El camino de los ingleses' están haciendo teatro y me siento muy orgulloso porque les anime a ello.

Ha hecho cine, teatro, televisión, ¿qué prefiere?

Un actor siempre te va a decir que el teatro. Lo bueno del teatro es que eres tú, el director no te puede corregir. En teatro sales, improvisas, y en cine el que manda es el director.

Dice que siempre hace papeles de Sancho Panza en el teatro, ¿qué tiene ese papel que tanto le gusta, o es el papel el que le busca a usted?

Tengo gracia natural, vis cómica me dijo una vez Alfonso Paso. No es una gracia forzada, es natural. En 'El camino de los ingleses' el personaje del abuelo tiene una tragedia muy grande, tiene un nieto que lo martiriza porque lo odia. Sin embargo, esa tragedia la hago de una forma que hace gracia al público.

¿Qué ha supuesto para usted el papel Abuelo de 'El camino de los ingleses'?

Una satisfacción muy grande, con críticas estupendas, incluso me han dado un premio. Ha sido como un broche de oro a mi carrera. La verdad, no me importaría retirarme con este personaje.

¿Qué otros papeles recuerda con mayor cariño?

Hay varios. Mi papel en 'No somos ni Romeo ni Julieta', por el que me dieron un premio en el año 68. En cine, me quedo con el Abuelo de 'El camino de los ingleses'. En televisión, me quedo con 'Estudio 1', que hice varios.

Tiene una colección de más de 4.000 carteles de cine, ¿cómo surgió esta afición?

Siempre me ha gustado mucho el cine. De niño salía y veía toda Málaga empapelada con los carteles de películas. Cuando alguien los pegaba, yo iba detrás, los despegaba y me los llevaba a casa.

¿Cuál es la joya de su colección?

Las joyas de verdad son los carteles de los años veinte, que han pasado una guerra y se han salvado. Los he conseguido en 47 años rodando por toda España.

Le gustan que le digan que es malagueño auténtico de Calle San Juan, ¿qué significa esa céntrica vía para Lucio Romero?

Es la más bonita de Málaga. La calle San Juan tiene historia, han destrozado un trozo de historia tirando el número 27 de la Calle San Juan donde nací yo. Esa casa nunca tenían que haberla tirado, por lo menos tenían que haber respetado la fachada. Sólo espero que no acaben haciendo un bloque de edificios allí.