El documental 'Los ojos de Ariana' descubre el valor del cine en Afganistán

La cinta narra la lucha por salvar del fuego el archivo de la Filmoteca Nacional de Afganistán cuando los talibanes llegan al poder

AGENCIAS Málaga

El documental cumplió hoy con su habitual presencia en la sección de largometrajes de las últimas ediciones del X Festival de Cine Español de Málaga con 'Los ojos de Ariana', que narra la lucha por salvar del fuego el archivo de la Filmoteca Nacional de Afganistán cuando los talibanes llegan al poder.

La cinta, dirigida por Ricardo Macián, muestra la labor de nueve trabajadores de Afghan Films, aun a riesgo de sus vidas, para preservar la memoria fílmica de su país frente a unos gobernantes que llegaron a prohibir incluso disfrutar del canto de los pájaros.

Macián conoció esta historia en 2001, cuando trabajó durante cinco meses como corresponsal de la Televisión Valenciana en Afganistán, hizo una noticia de un minuto y medio sobre la quema de películas y trabó amistad con los trabajadores de la filmoteca.

A partir de ese momento se comprometió con ellos "a contar esta historia heroica", señaló en rueda de prensa Macián, que considera que se han producido hechos similares en todos los conflictos, también en la guerra civil española con los cuadros del Museo del Prado, porque "el poder siempre ha estado contra la cultura".

El rodaje en Afganistán fue difícil, ya que se trata de un país "difícil, y más para los extranjeros", por lo que sus contactos les indicaban qué días debían abstenerse de rodar por ser peligroso.

Ahora espera que las distribuidoras se interesen por la cinta "y que la gente la vea, no sólo por una cuestión económica, sino por mostrar los esfuerzos de estas personas".

"El problema continúa, y a poco que salieran las fuerzas de la OTAN la situación volvería a ser la misma", advirtió el director, que añadió que "a la larga, la cultura es lo único que puede salvar a un país, aunque es muy lenta y no tiene resultados inmediatos".

Según Macián, los trabajadores de la filmoteca "salvaron las películas, pero las películas no están a salvo, y si los talibanes volvieran al poder no se les podría engañar de nuevo".

A su juicio, el cuentacuentos afgano que aparece en distintos momentos del documental "tiene una función estructural en el guión, pero también pretende demostrar que no se puede destruir la tradición oral y que no se puede luchar contra la cultura".

El director cree justificada la presencia en la sección oficial de Málaga de este documental, que está "rodado de forma cinematográfica, habla de cine y con gente de cine", y además considera que actualmente este género "está traspasando fronteras, y es fundamental no encorsetarse".