Causa Ciudadana se presenta oficialmente como nuevo partido de Marbella

La formación independiente está liderada por Arturo Moya, ex delegado general para el PGOU de Marbella durante el mandato de Marisol Yagüe

HÉCTOR BARBOTTASUR

El partido independiente Causa Ciudadana se ha presentado hoy oficialmente en Marbella. La formación está liderada por Arturo Moya, ex delegado general para el Plan General de Ordenación Urbana de Marbella durante el mandato de Marisol Yagüe, que hace unos días dmitía como vicepresidente ejecutivo de la Federación Andaluza de Urbanizadores y Turismo Residencial - cargo al que había accedido tras abandonar el Ayuntamiento- para poner en marcha su grupo político.

La formación -que según señalaba Moya esta mañana no se presentará a las próximas elecciones municipales- pretende ser un foro de debate y erigirse como la voz del pueblo. Entre otras cuestiones, están en contra de demoliciones y de la retirada de competencias porque vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos.  

El probable candidato a la Alcaldía de Marbella fue nombrado en diciembre de 2003 para coordinar los trabajos del PGOU por la ex alcaldesa Marisol Yagüe cuando Roca era el hombre fuerte en el Ayuntamiento.

No se trata de una candidatura improvisada. El nombre de Moya ya sonó antes de que la "operación Malaya" diera con los anteriores responsables municipales en la cárcel y el grupo que gobernaba el Ayuntamiento buscaba un candidato para reemplazar a una alcaldesa desgastada por el escándalo del impago de las obras de su casa y el mármol de destino dudoso comprado con fondos municipales. En una reunión celebrada en el propio despacho de Roca y en el que participaron varios empresarios de Marbella, la candidatura de Moya figuró como una de las posibilidades para renovar la fachada del grupo que gobernaba el Ayuntamiento.

Gestora

Tras la disolución de la corporación municipal, Moya fue requerido por la gestora para abandonar su cargo en Urbanismo, por el que percibía 10.517 euros mensuales, el sueldo más alto de cuantos se pagaban a través de las empresas municipales, por encima, incluso, de los 9.000 que cobraba el propio Roca.

Sólo aceptó renunciar sin hacer valer sus derechos laborales cuando el vocal de Urbanismo, Rafael Duarte, accedió a participar en una rueda de prensa en la que la gestora reconocía su labor y agradecía los servicios prestados. El ex coordinador del Plan llegó a un acuerdo con Duarte, después de que éste le reclamara en repetidas ocasiones la dimisión. Finalmente, el vocal de Urbanismo tuvo que comparecer ante los medios para agradecerle a Moya los servicios prestados y aclarar que su salida respondía a la nueva situación creada con la retirada de las competencias urbanísticas. El gesto le permitió a la gestora ahorrarle unos 40.000 euros al Ayuntamiento.

Tras abandonar el Consistorio, Moya fue fichado como vicepresidente ejecutivo por la Federación Andaluza de Urbanizadores y Turismo Residencial, organización que ha jugado un papel activo en la oposición primero a los precintos de las obras iniciadas con licencias ilegales y posteriormente a la posibilidad de que la ejecución de las sentencias del TSJA se resuelvan con derribos.