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«Entiendo la frustración de la gente joven con el sistema político español»

Marbella

«Entiendo la frustración de la gente joven con el sistema político español»

13.05.13 - 10:13 -
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Donde la mayoría ve un problema, se empeña en advertir oportunidades. Su tozudo optimismo lo ha llevado a triunfar como consultor político y económico en Estados Unidos, donde vive desde los 15 años. Ahora asesora a empresas en diversos campos, sobre todo en el de las energías renovables. El jueves participará en Marbella en el foro Innova 2013, organizado por el American College, con una ponencia sobre la innovación y el espíritu emprendedor.

-El 'yes we can' de Obama se ha traducido en 'sí se puede en España'. Pero mientras en EEUU era un canto al optimismo, aquí parece un alegato defensivo. La gente está más preocupada en no perder cosas como la casa o el trabajo que con expectativas de mejorar

-Yo he vivido toda mi vida en EEUU, y francamente cuando llego a España me suele sorprender ese pesimismo, a diferencia de Estados Unidos, y ojo que Estados Unidos acaba de pasar por la peor crisis que había vivido en 80 años, por lo que hay cierta similitud con la situación española, aunque allí ya han salido de la crisis. La gran diferencia que veo es precisamente eso: la falta de optimismo. Un norteamericano, por muy mal que le vaya, sabe que mañana le va a ir mejor. Y es capaz de aguantar, de trabajar pero, sobre todo, de aportar entusiasmo y optimismo a su quehacer diario. Eso es lo que me preocupa mucho en España, porque sobre todo hablando con la gente joven te das cuenta que hay una apatía absoluta por la política, por el proceso electoral, y no ven salida o luz al final del túnel. De hecho, en mi ponencia voy a hablar precisamente de eso. Estamos pasando por momentos muy difíciles, pero no debemos olvidar que a lo largo de la historia, en los momentos de crisis es donde han surgido las grandes empresas. Muchas de las grandes multinacionales del mundo han salido de momentos de dificultad, porque son momentos en los que hay que reinventarse, apostar por nuevos modelos.

-¿Cuáles tienen que ser las apuestas ahora?

-Tenemos que apostar por un modelo financiero más sostenible, no desde el punto de vista ecológico, sino sostenible en el tiempo. No podemos tener un modelo financiero cortoplacista, no podemos tener unos comportamientos de consumo que no piensen en el mañana. Lo cierto es que en toda crisis siempre surgen oportunidades. Y yo vengo a hablar de cómo podemos crear las condiciones propicias como país, pero también desde un punto de vista de empresa e incluso de individuo para que logre florecer el espíritu emprendedor y la innovación, que creo francamente que son las claves para salir de la crisis.

-¿Esta crisis de representatividad que sufre el sistema político encontró alguna analogía en Estados Unidos cuando la situación económica pasó por sus peores momentos?

-Sí, desde luego. Quizás, y esto es una crítica al sistema político español y no pido perdón por ello, la gran diferencia entre EEUU y España es que la gente estaba muy cabreada y muy decepcionada y salió a las urnas para cambiar lo que no le gustaba. Entiendo la frustración de la gente joven con el sistema político español porque no hay representación directa, ni listas abiertas. En Estados Unidos un señor está en desacuerdo con la situación política va al Ayuntamiento, se inscribe y empieza a hacer campaña. No necesita pedirle permiso a nadie. Lo que tenemos en España es un sistema partidista, donde votamos por un partido que lleva una lista cerrada donde no siempre van los que mejor te representan. Ojalá cambie el sistema, porque las listas abiertas legitiman y aportan frescura al sistema.

-Hay otras características del sistema americano que aquí existen, como los 'lobbies' o la financiación privada de los partidos, y que sin embargo se ocultan.

-Es que hay que dotar de transparencia al sistema. No se puede esconder la cabeza. Hay una connotación negativa del 'lobby', pero si hay gente o asociaciones que necesitan representación y ayuda profesional para defender sus intereses, eso forma parte del proceso democrático. En cuanto a la financiación de los partidos, lo cierto es que las empresas participan. Yo reivindico la transparencia absoluta.

-España durante mucho tiempo fue líder en algunos campos, como en el de las energías renovables. Ahora, que hay una gran preocupación por lo que se conoce como 'marca España, ¿ese liderazgo está en cuestión?

-España hasta hace muy poco tiempo era líder mundial, no europeo sino mundial, en sectores estratégicos y de futuro como son las renovables, la eficiencia energética, las tecnologías verdes asociadas a las renovables, por ejemplo la nanotecnología aplicada a la fotovoltaica. Pero las medidas que se han tomado últimamente que han tenido un impacto devastador en el sector han deteriorado esa imagen. Y es una pena, espero que podamos retomar ese liderazgo una vez que superemos esta crisis económica.

-¿España tiene condiciones naturales para retomar ese liderazgo?

-Absolutamente. No es casualidad que en España haya habido un desarrollo tan significativo en esos sectores. La radiación solar que hay en España es de las mejores de Europa, el viento, la fuerza de las mareas. Y eso combinado con el capital humano que hay en España, la trayectoria y el 'know how' que se ha desarrollado con las empresas que se han especializado, todo eso ha creado las condiciones propicias para que ese sector pudiera salir adelante y se destacara. A mí me preocupa mucho lo que está pasando, que se haya dejado de invertir en I+D+I. Reconozco que se está pasando por una crisis muy grave y no estoy en absoluto proponiendo que seamos irresponsables en los gastos, sino simplemente que gobernar es definir prioridades. ¿Decidimos apostar al petróleo y a los combustibles fósiles que son el pasado o vamos a apostar por el futuro y la vanguardia tecnológica? Es cuestión de prioridades.

-¿Hace falta un cambio de cultura para que la gente acepte o demande que se invierta en esos sectores cuando hay necesidades acuciantes?

-Es cuestión de la visión que se tenga del mundo. Esta crisis económica ha sido devastadora, pero también creo que esta crisis, como todo, ha sido una gran oportunidad para que las empresas españolas salgan fuera. Una de las cosas positivas de esta crisis es que la gran mayoría de las empresas españolas han tenido que aumentar sus exportaciones, tener una visión más global, y por consiguiente ser más competitivas. Hay quien mira alrededor y dice que la situación está fatal y no se puede hacer nada, y otros que dicen que es tan mala que hay que reinventarse, ser competitivo, salir fuera.

-¿El deterioro del prestigio del país es grave o se trata más de una percepción interna?

-Es cierto que hay un deterioro de la marca España, pero no creo que sea tan fatídica como mucha gente dice. La marca España sigue siendo muy positiva en muchos sectores: las renovables, la cultura, el arte, el cine, la gastronomía...

-Tras un paréntesis en el que España se convirtió en un país de emigración otra vez los jóvenes cogen la maleta y se van. ¿Cómo ve este fenómeno?

-Creo que es negativo desde el punto de vista que a nadie la gusta salir de su patria, de su casa y de su ámbito más cómodo. No creo que sea lo mejor, pero sí digo que si aquí no hay trabajo y oportunidades, lo que no podemos ni debemos hacer es quedarnos sentados y cruzados de brazos. Tenemos que ir allá donde están las oportunidades. El mundo es cada vez más global y competitivo, y cada vez tendremos que hablar más idiomas y salir más.

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Juan Verde. :: SUR

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