Quería Ana Pastor (Madrid, 1977) advertir a su madre antes del «tsunami» mediático que ha desencadenado su fichaje por CNN -hará entrevistas a personalidades- tras su sonada marcha de TVE. «Le he llamado y le he dicho: 'Mamá, te tengo que contar...' Y me corta: 'Tengo que bajar a la ferretería, luego me cuentas'. A eso se le llama las cosas por su orden. ¡Ha sido grandioso!».
- Tiene Twitter enloquecido...
- Acabo de recibir un mensaje muy cariñoso de Pau Gasol... y de muchos políticos españoles.
- A Antonio Basagoiti le faltó tiempo para sacarle la cara.
- No me sorprende Basagoiti porque siempre he sabido dónde están los valientes. Él se ha jugado la vida y esto es un tema menor. Pero ni le va a dar más votos ni le va a hacer la vida más fácil dentro de su partido. Se lo agradezco a él y a su equipo, tengo una muy buena relación con ellos.
-¿Ana Pastor se ha convertido en una marca?
- No, no. Eso me queda muy grande. Yo soy una XS. Una periodista que hace preguntas, como otra cualquiera.
- ¿Se ha revalorizado mucho tras su salida de TVE?
- No, yo habría estado encantada de continuar el trabajo en las mismas condiciones. Pero hoy es un día para hablar de futuro.
- El nuevo responsable de los servicios informativos, Julio Somoano, insiste en que no está en TVE porque no quiere.
- Él dio su versión, yo la mía. No coincide, que la gente elija. No creo que haya que repetir las cosas veinte veces.
- ¿Cuánto tardó en decir sí a CNN?
- No hubiera soñado ni con visitar CNN, así que trabajar con ellos... Me dijeron que no fichan a periodistas que no hagan sentir incómodos a los políticos. Quieren gente que pregunte lo que otros no se atreven a preguntar.
- ¿Gana más usted con ellos o sucede al revés?
- Estamos todos muy contentos, pero hoy es el tsumani de las redes sociales y hay que ponerse a trabajar y buscar una buena primera entrevista. Esa es mi obsesión.
- Juegue a ser ambiciosa. Pida: Obama, Merkel...
- ¡Todos! Cualquiera de ellos, el mismo Rajoy... No me pongo límites geográficos ni de ningún tipo. Lo que sí hago es plantearme las entrevistas como si fueran la primera.
- ¿Sigue empeñada en que su hijo esté orgullosa de usted? Parece como si trabajara para él.
- ¡Es que trabajo para él! Quiero que cuando sea mayor -tiene casi dos años- vea lo que he hecho. No quiero que se avergüence, que piense que bajé la cabeza...
- Se veía venir un cambio de gobierno. Y usted cada vez más incisiva. ¿Fue un poco kamikaze?
- Un periodista que se sienta delante de un político no es más, pero tampoco es menos.
- Con esa filosofía en CNN va a estar como pez en el agua.
- Es que en CNN se da por hecho que 'incisivo' es el apellido del periodista.
- ¿No le tentó trabajar con su marido -Antonio García Ferreras- en La Sexta?
- Yo a él le quiero y le admiro. Disfruto mucho con 'Al rojo vivo'.
- Menudo pastel le ha dejado a María Casado...
- ¡No, no! Es una profesional fantástica, le deseo mucha suerte.
- ¿La ha seguido?
- No, pero vi la entrevista al presidente del Gobierno.
- ¿Y?
- Las cifras de audiencia hablan por sí solas (3,3 millones). Hay muchas ganas de oír al presidente.
- ¿Recuerda la nota que sacó en el primer examen de la Uni?
- No, pero me acuerdo de la gente, de los profesores... Algunos los he tenido como tertulianos.