«La política de recortes nos lleva a un modelo de chinarización»

El diputado nacional de Izquierda Unida presentó ayer en Málaga su libro 'Esto tiene arreglo', en el que reivindica la existencia de la lucha de clases y habla de «neofeudalismo»

GEMA MARTÍNEZ GEMAMAR@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Alberto Garzón, ayer en Málaga. :: Álvaro Cabrera/
Alberto Garzón, ayer en Málaga. :: Álvaro Cabrera

Las políticas no son nunca neutrales y siempre benefician a unos en perjuicio de otros. Así lo entiende el diputado nacional de Izquierda Unida Alberto Garzón, que decidió presentar ayer en el patio abarrotado de la Casa Invisible de Málaga su último libro, titulado 'Esto tiene arreglo'; un texto que definió como «un intento de explicar fenómenos que la gente percibe de forma primaria, pero cuyos mecanismos no sabe definir». Así, afirmó que «la gente está cabreada, pierde el empleo, ve como bajan sus salarios y cómo empeoran sus condiciones de vida. Sabe que nos están robando, pero no acaba de definir los mecanismos que hacen que esto ocurra».

En esta línea, el diputado de IU aseguró que «hay que desenmascarar las políticas de recortes, que nos llevan a un modelo de chinarización», caracterizado, según Garzón, por un empeoramiento de las condiciones de vida de la mayoría de los ciudadanos. En este sentido aseguró que estas políticas de recortes crean un modelo de sociedad basado en el «neofeudalismo, que establece un nuevo orden social en el que, por ejemplo, una minoría tiene derecho a la educación y a la sanidad, mientras que la mayoría queda a merced de la dinámica del crecimiento económico».

Alberto Garzón reivindicó en varias ocasiones la existencia de la lucha de clases, entendida como los intereses enfrentados de «los de arriba» (poder económico y poder político) con «los de abajo». «Yo -dijo- no puedo alcanzar un consenso con Botín para defender los mismos intereses; porque sus intereses y los míos son antagónicos».

Compra de hospitales

En este sentido puso como ejemplo el recorte en sanidad: «El cierre de hospitales públicos deriva personas a los hospitales privados y, desde hace dos años, las grandes constructoras están comprando hospitales privados, que son el gran chollo». «Los recortes que destruyen economía van y generan nuevos negocios para las grandes fortunas», dijo.

Otra de las premisas que defiende en este libro es que el poder político y el poder económico van de la mano, «como lo demuestra el hecho de que los ex ministros terminan trabajando en las grandes empresas». También aseguró que aunque la política se aprueba en el parlamento, «realmente se hace en los pasillos, en las cenas privadas y en las casas de unos y de otros».

Garzón defendió la necesidad de una militancia formada: «Hay que estudiar economía para que los economistas no nos engañen», dijo. También que «la izquierda debe concentrase en dar soluciones a los problemas de la gente», para lo que defendió medidas como «la banca pública, la regulación financiera o un plan de rescate para las familias, como se hizo en Noruega en los años 90 o en Estados Unidos en los años 30».

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