La pareja de novios se encontraba abrazada, sentada en un muro de la plaza Gloria Fuertes, en La Cala del Moral, cuando de repente se acercaron dos jóvenes, que andaban buscándole a él. Portaban dos escopetas de cañones recortados. A continuación, casi sin mediar palabra, les dispararon a unos cinco metros de distancia. Los agresores han sido condenados por la Audiencia de Málaga a casi diez años de prisión cada uno por intento de homicidio, amenazas y tenencia ilícita de armas.
El suceso ocurrió en mayo de 2009 y causó una gran revuelo entre entre los vecinos de este núcleo cercano a Rincón de la Victoria. Los motivos del ataque no pudieron ser esclarecidos, pero la sentencia recoge que los dos acusados, que tenían ambos 21 años cuando ocurrieron los hechos, «albergaban un fuerte sentimiento de odio y venganza» hacía una de las víctimas.
Algunas horas antes del suceso, los dos jóvenes ya se había paseado por la misma plaza donde se encontraba un grupo de personas, formado por tres chicas y un chico, en busca de su objetivo.
Se dirigieron a ellos de forma amenazante, portando dos escopetas de cañones recortados, y encañonaron al único chico del grupo al tiempo que le decían «y tu qué miras». A continuación uno de los procesados le dijo al otro: «Venga, vámonos, que no hay nadie». Se marcharon.
Dos días después encontraron a la persona que buscaban. Estaba en la misma plaza con su novia, sentados ambos en el murete. El chico la tenía abrazada, con su mano puesta en el abdomen de ella.
Faltaban pocos minutos para las diez de la noche cuando los ahora condenados se presentaron con las mismas escopeta de cañones recortados con las que habían atemorizado al grupo de jóvenes.
Se acercaron hasta los novios cuando estaban desprevenidos y de «forma repentina y sorpresiva», afirma la sentencia, les dispararon desde unos cinco metros de distancia. Tras ello se dieron a la fuga.
La pareja resultó herida y fue evacuada por los servicios de emergencia al Hospital Carlos Haya. Él presentaba heridas por arma de fuego en ambas manos y su novia en el abdomen y en las extremidades superiores.
La Guardia Civil detuvo rápidamente a los sospechosos, que actuaron a cara descubierta.
Durante el juicio, los dos jóvenes reconocieron ser los autores del disparo y se conformaron con la pena solicitada por el fiscal.
Además de los dos intentos de homicidio, los jóvenes, que carecían de antecedentes penales, fueron condenados por tenencia ilícita de armas y por un delito de amenazas. Además no podrán acercarse ni comunicarse con las víctimas en un plazo de diez años.
La sentencia les impone también, como responsabilidad civil, que indemnicen con el pago de 50.000 euros a cada una de las víctimas por las heridas causadas. A ella le ha quedado como secuela múltiples proyectiles alojados en el vientre y en una mano y limitación de movimientos. Ambos resultaron también afectados psicológicamente y es posible que tengan que someterse a alguna intervención para retirarles las postas que aún albergan en sus cuerpos.