La policía da por esclarecido el asalto al dueño de un restaurante italiano en Teatinos. Los agentes han detenido a tres jóvenes, dos de ellos menores, por su presunta implicación en los hechos. Según la investigación, no habría sido su único golpe. Se les considera supuestos autores de otro robo violento a un hostelero de la misma zona.
Por orden cronológico, el primero de estos casos ocurrió el 19 de enero. La víctima, un hostelero malagueño, acababa de cerrar su negocio y se disponía a volver a casa. El hombre fue abordado en la calle por unos jóvenes, que se acercaron a él y le preguntaron si tenía un cigarro.
No le dio tiempo a contestar. Al parecer, uno de los asaltantes le propinó un golpe en la cabeza que le hizo caer. Ya en el suelo, le dieron varios puñetazos y patadas, según explicaron las fuentes consultadas. Finalmente, le colocaron un cuchillo en el cuello para exigirle el dinero de la recaudación, que llevaba en un bolso colgado al hombro.
El botín ascendió a unos 890 euros y un teléfono móvil. Lo peor fueron las secuelas físicas. Aparte de algunos cortes superficiales en el cuello, acabó con tres dientes rotos. El hostelero llegó a perder el conocimiento. Cuando recuperó la consciencia, caminó hasta su bar y pidió ayuda a la policía.
Segundo caso
El segundo atraco tuvo lugar el pasado día 6 en el restaurante La Traviatta, situado en la avenida de Plutarco. Como ayer adelantó SUR, Carlos López, que regenta el negocio junto a su mujer, se había quedado solo preparando unos postres cuando fue asaltado por dos jóvenes, que le propinaron una brutal paliza.
Como en el caso anterior, los hechos sucedieron en torno a las dos de la madrugada. El restaurador fue abordado cuando se disponía a cerrar el establecimiento. Vio entrar a dos muchachos y, al preguntarles qué deseaban, escuchó a uno de ellos decir: «Tírale a la cabeza». Le lanzaron, según relata, un cascote de los escombros de una obra cercana.
La víctima asegura que recibió patadas y puñetazos. Se defendió como pudo con las sillas del local en un forcejeo que se prolongó durante casi cinco minutos. Tras ello, uno de los asaltantes se quedó junto a él y, siempre según su versión, le colocó un cuchillo en el cuello para exigirle más dinero.
Mientras tanto, el otro individuo se dedicó a registrar el restaurante en busca de dinero u otro objetos de valor. Los cacos se apoderaron de unos 400 euros, un ordenador y dos teléfonos móviles, según denunció el empresario, al que obligaron a darles las llaves de la motocicleta Yamaha que utilizaban para el reparto. Se llevaron hasta los cascos.
La moto fue, a la postre, la primera pista que encontraron los investigadores. Uno de los detenidos habría tenido un accidente con ella un par de días después del robo. La policía la encontró abandonada en la zona de Los Asperones.
Los agentes identificaron a los presuntos autores de los asaltos. El mayor, que tiene 21 años, ha sido puesto a disposición del juzgado de guardia, mientras que los dos menores, por su edad, comparecieron en la Fiscalía.