El histórico déficit de camas de salud mental de la provincia de Málaga sigue generando problemas. Esa carencia hace que las habitaciones de la unidad de pacientes agudos de psiquiatría del Hospital Clínico estén llena y que algunos enfermos duerman en los pasillos y las zonas comunes. Para evitar esa saturación, Málaga necesita más de cien camas y tres unidades más para ingresos de enfermos psíquicos, denunciaron ayer el Sindicato Médico y el Sindicato de Enfermería.
Las unidades de salud mental de hospitalización deben tener de doce a quince camas por cien mil habitantes, añadieron esas fuentes. En Málaga solo hay de cuatro a cinco camas por cien mil personas. Como el censo poblacional ofrecido por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2011 para la provincia de Málaga era de 1.625.827 habitantes, debería haber 195 camas de hospitalización para enfermos mentales, señalaron las dos formaciones sindicales. Sin embargo, solo hay 72, es decir, que son necesarias 123 más.
Ambos sindicatos indicaron que el problema se ha agudizado en febrero al casi doblarse el número de usuarios que han ingresado en la unidad de psiquiatría del Clínico. Hasta ayer, se habían producido 82 internamientos cuando el año pasado por las mismas fechas hubo 49 ingresos. Ese espectacular crecimiento desborda la capacidad de la unidad, indicaron los dos sindicatos. La solución que proponen para hacer frente al problema pasa por crear tres unidades de hospitalización más para enfermos psiquiátricos. Ahora solo están abiertas las de Carlos Haya y el Clínico. Se prevé que antes de que acabe el año se ponga en marcha la del Hospital de la Costa del Sol de Marbella (dispondrá de 33 camas) tras dos años de retraso.
Tanto el Sindicato Médico como el de Enfermería aseguraron que el actual déficit de camas «lo sufren los pacientes al estar en condiciones indignas e insalubres», con camas en los pasillos. Añadieron que el personal sanitario y no sanitario de la unidad hace frente a una gran presión asistencial ante la imposibilidad de «garantizar la seguridad y una atención de calidad a los enfermos en esas condiciones».
Fuentes del Clínico Universitario, aunque reconocieron que en febrero está habiendo más ingresos de pacientes mentales de los esperados, negaron que haya masificación. «Los enfermos reciben una atención digna. Se les da la asistencia que necesitan, con todos los requisitos de seguridad precisos. No hay una situación caótica ni de hacinamiento. Eso no es cierto. Es verdad que los ingresos son mayores que en otros años por estas fechas, pero se están arbitrando medidas para resolver ese aumento», indicaron las fuentes citadas.
Añadieron que la situación se normalizó ayer, por lo que el número de pacientes ingresados era de treinta (esa es la cifra de camas disponibles). Para ello se derivaron enfermos al Hospital Marítimo y se extremó la coordinación con los equipos de salud mental de atención primaria.