Los trabajos para la creación de una nueva zona de esparcimiento a modo de bulevar en Arroyo de la Miel podrían estar abiertos al público de cara al verano, según lo anunciado por el concejal de Urbanismo de Benalmádena, Joaquín Villazón. Este destacado proyecto busca ganar un área de la localidad que actualmente es innaccesible, debido a la brecha que supone el trazado del cercanías por la localidad.
Y es que, el conocido como Bulevar de Antonio Andrade es un área ajardinada, que transcurre paralelo a la avenida Medina Azahara y a la de la Constitución. Cuenta con una superficie total de 4.500 metros, donde se dispondrán zonas de paseo, zonas verdes y un parque infantil. Se está ejecutando sobre las vías del tren a su paso por el núcleo de Arroyo de la Miel. Así, además de ganar un lugar para el esparcimiento de los vecinos, las obras permitirán embellecer el entorno.
La financiación de este importante proyecto, 1.200.000 euros, procede de unos Fondos Financieros para la Modernización de Infraestructuras Turísticas (FOMIT). En los últimos días, el PP de la localidad, partido en la oposición, aseguraba que la inversión se iba a perder alegando que las ayudas se obtuvieron en 2007 y, por lo tanto, la iniciativa debería estar finalizada en diciembre de 2011. Sin embargo, desde el Ayuntamiento se avanzó que se ha obtenido una prórroga de la subvención hasta septiembre del próximo 2013.
«A buen ritmo»
En palabras del delegado municipal de Urbanismo «hasta ahora se va cumpliendo el calendario de obras». Al respecto, también se destacó que se hace un seguimiento constante del desarrollo de los trabajos «que en ningún momento se han paralizado y marchan a buen rotmo», apuntó. En este sentido, hay que recordar que los populares también pusieron en tela de juicio que la iniciativa continuase adelante, asegurando que se habían hechos modificaciones en el proyecto y que éstas no contaban con la aprobación del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).
Una de las principales causas que motivaron el retraso en la puesta en marcha de los trabajos tiene que ver con la obtención de unos permisos por parte del organismo estatal dado dependiente del Ministerio de Fomento, dado que el solar pertenece a la propia Adif. Por otra parte, el Ayuntamiento tendrá que hacer frente al pago de un canon «temporal» por el uso del espacio ferroviario (60.000 euros). Los pagos se harán hasta que se haga factible un convenio que permitirá a la entidad conseguir un determinado volumen de edificabilidad en otras parcelas. Desde el Ayuntamiento se ha destacado también, en más de una ocasión, que se cumplen todas las medidas de seguridad requeridas en una obra sobre el soterramiento de una línea de tren.