Hace apenas unos meses, poca gente habría apostado porque Cádiz y Real Balompédica Linense fuesen a disputar un partido jugándose el liderato. Pero el fútbol, como la vida, da muchas vueltas. La realidad es que los dos equipos de la provincia que militan en Segunda B son los que mandan en su grupo y esta tarde van a verse las caras (16.00 horas) con las cámaras de Canal 2 Andalucía como testigos.
Sin duda, esta circunstancia se convierte en el mejor condimento de un derbi que debe ser una fiesta, aunque a ello ayudará muchísimo el desplazamiento masivo de aficionados linenses que se ha previsto, cuya cifra se estima que supere las 700 personas.
La Línea está viviendo una temporada muy especial, en el año en el que su club celebra su centenario, y la visita al Ramón de Carranza hace tiempo que estaba señalada con rojo en el calendario. Es una cita importante y todo el entorno albinegro lo sabe.
Y es que el de esta tarde es un partido que nadie quiere perderse, y esa será la principal arma que tendrán que contrarrestar ambos equipos. La Balona tiene poco que perder y mucho que ganar en este partido, todo lo contrario que un Cádiz que está obligado a ascender y a reivindicarse ante sus propios aficionados.
Aunque queda mucha tela por cortar, es una cita en la que no solo se ponen en juego tres puntos. Si el equipo de Jose González es capaz de imponerse no solo ampliará su ventaja respecto al segundo clasificado a una cifra casi inalcanzable, sino que también conseguirá mandar un mensaje a sus perseguidores para que se vayan olvidando del primer puesto.
Si no es así, la Balona que está lanzada, tomará vida y sembrará el Carranza de dudas, sobre todo de cara a los dos siguientes compromisos (ante Cacereño y Lucena), que son muy complicados.
Incógnitas hasta el final
Bien porque ninguno quiere dar pistas a su rival, que quizás está demasiado cerca, bien porque las circunstancias así lo han obligado, el hecho es que ni Jose González ni Rafael Escobar han revelado su convocatoria a los medios de comunicación.
Lo más probable es que ninguno de los dos lo tenga completamente claro. El gaditano, porque tiene a Juanjo y a Ikechi entre algodones y quiere esperar hasta última hora para ver su evolución y si están plenamente capacitados para dar el nivel en esta cita o si conviene reservarlos para otras venideras. El cordobés, porque le pasa lo mismo con un hombre que considera fundamental en su esquema como es Juampe y porque quiere que todos sus hombres estén tensos y concentrados en este importante desplazamiento.
El caso es que no se sabe demasiado bien cuáles son las cartas que se esconden en la manga los entrenadores. Lo que sí está claro es que el del conjunto linense no va a poder contar con su habitual punta de lanza, puesto que David Hernández arrastra molestias y hasta el lunes no va a saber si existe o no microrrotura. Escobar ha probado con Ortiz y Copi, los candidatos a relevar al delantero puertorrealeño.
Por contra, para este partido recupera a tres de sus mayores estandartes como son Ismael Chico, Ocaña y Francis. La vuelta del capitán provoca dudas en el doble pivote, del que podría salir el veterano excadista Alberto Merino.
Jose, por su parte, es en la banda izquierda donde tiene sus principales dudas. Ikechi si llega será muy justo y eso abre las puertas a Toti, que disfrutaría de su enésima oportunidad. Y en el lateral también se lo debe estar pensando el gaditano, ya que Camille empuja con fuerza desde la suplencia y Góngora pareció haberse dormido en sus últimas comparecencias.