«Yo no tengo ni idea de cuándo finaliza el plazo para pedir la ayuda del IBI, pero esta mañana me he enterado de que el Ayuntamiento va a subvencionar el recibo, y he tirado para acá sin pensármelo dos veces». El testimonio de María Silveria bien podría servir para el resto de los cientos de vecinos que desde hace una semana están acudiendo en masa a las dependencias municipales de Marbella y San Pedro a recoger los impresos y entregar la documentación pertinente para obtener el descuento aprobado por el Ayuntamiento y que se aplicará en el recibo del ejercicio en curso.
«La gente se ha enterado de la medida por el boca a boca y eso ha hecho que la mayoría no sepan que existe un plazo de hasta dos meses para entregar la solicitud», comentaba ayer una funcionaria afanada en atender lo más ágilmente posible la avalancha de solicitantes que desde primera hora de la mañana de ayer aguardaban su turno con estoica paciencia.
Hasta el 10% de descuento
El Ayuntamiento de Marbella anunciaba hace unos meses la aplicación de una subvención de entre un 1,5 y un 10% del recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para paliar la subida que la revisión catastral realizada por el Gobierno central supondrá para muchas familias. Ese descuento se aplicará precisamente en función del valor catastral de la vivienda, que no se actualizaba desde hacía más de dos décadas por la falta de un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que pusiera orden al caos del ladrillo que imperó durante la 'era GIL'.
Así, si la casa tiene un coste inferior a 100.000 euros, se aplicará la reducción mayor (10%). Las de más de 300.000 euros, se quedan con el descuento más bajo (1,5%). El único requisito, eso sí, será estar empadronado. De esta forma, el Ayuntamiento obtiene también un beneficio ya que se consigue sumar personas al censo. Se trataría, pues, de una medida que termina por beneficiar a todas las partes: se rebaja la presión fiscal al ciudadano, pero a cambio, esas nuevas familias al darse de alta colaboran con que crezca el padrón y de paso las transferencias del Estado o de la Junta, que se calculan religiosamente en base al número de habitantes y con las que se financian buena parte de los servicios municipales.
La ordenanza municipal deja bien claro que el plazo para la solicitud de esas ayudas es del 1 de febrero y hasta el 31 de marzo, pero durante la primera semana se han disparado las peticiones y, con ellas, las colas y esperas de los vecinos.
La alcaldesa, Ángeles Muñoz, ha lanzado un mensaje tranquilizador, recordando que hay «tiempo de sobra» para que todo el mundo llegue a tiempo, y recalcando que las oficinas de atención al ciudadano, tanto en Marbella como en San Pedro, tienen horario de apertura de mañana y tarde. Además, las solicitudes pueden igualmente entregarse en el registro los sábados por la mañana.
«No hay prisa porque todo aquel que cumpla los requisitos tendrá su subvención. Está cuantificado en los presupuestos el número máximo de todos los vecinos que pueden solicitar la ayuda, con lo que no es absolutamente necesario acudir los primeros días», apuntó.
Pese a todo, hay quien dice quedarse más tranquilo si el tiempo no se le echa encima. «Hemos llegado hace una hora y tenemos el 309. Aún nos queda un rato. Con la tecnología que existe hoy día, no debería ser necesario tener que traer un papel para que el Ayuntamiento sepa si uno está empadronado o no», explicaba ayer Eduardo Mena. «Yo me he bajado la solicitud de internet y me he ahorrado un viaje», le respondió su compañero de fila en la oficina de atención al ciudadano de Marbella.
Hace solo unos días, el grupo municipal de Opción Sampedreña (OSP) denunciaba la «falta de planificación» del Ayuntamiento para poder dar una respuesta inmediata a la oleada de personas, pero desde el equipo de gobierno se asegura que todo el personal de la oficinas está trabajando. La avalancha no entraba en las previsiones de nadie.
«El descuento tendría que venir hecho ya, sin necesidad de pedirlo»
«No sé qué plazo hay. Me he enterado hoy y he tirado para acá»
«Entiendo que venga tanta gente porque cualquier ayuda es bien recibida»