La jornada de hoy puede ser crucial para evitar la huelga indefinida de los trabajadores de Limasa, aunque este primer 'match ball' se disputará en Madrid y a puerta cerrada. Esta mañana está prevista en la capital de España una reunión al más alto nivel entre dirigentes de FCC y Urbaser, los dos socios mayoritarios que integran la parte privada de la empresa de limpieza y recogida de basura, con un único punto en el orden del día: analizar la petición del Ayuntamiento de Málaga de que renuncien a parte de sus beneficios para que la sociedad mixta pueda equilibrar sus cuentas en 2012. De esta forma, los recortes no recaerían exclusivamente en la plantilla, que a mediados de enero se encontró con que este año no se aplicará la subida salarial del 2% estipulada en el convenio laboral, además de otros ajustes como la supresión del plus por días festivos y la congelación de la propuesta de hacer fijos a una decena de trabajadores eventuales.
En la Casona del Parque confían en obtener hoy mismo, o a lo sumo el lunes, la respuesta de la parte privada, aunque sin atreverse a pronosticar un resultado. «Somos optimistas, aunque es difícil porque las empresas vienen a ganar dinero y es como pedirles que hagan una donación. Sin embargo, consideramos que deben hacer un esfuerzo, como también se lo pedimos a los trabajadores que, por cierto, tienen los salarios más altos de todas las ciudades de España», afirmó la delegada municipal de Medio Ambiente, Ana Navarro, quien lamentó la «drástica y desproporcionada» decisión del comité de empresa, que ayer formalizaron ante el Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación (CEMAC) de la Junta de Andalucía la convocatoria del paro de carácter indefinido a partir del próximo día 20. En este sentido, la edil insistió en que «Málaga no se merece una huelga salvaje tanto por el perjuicio a los ciudadanos como a su imagen turística», a la par que recalcó que «desde el Ayuntamiento se está haciendo todo lo posible presionando a la parte privada».
Propuestas de la oposición
Un mensaje que no ha calado en la oposición, que sigue apuntando al alcalde, Francisco de la Torre, como el principal responsable del conflicto por «favorecer» los intereses privados en detrimento de los de la plantilla y la propia ciudad. «Es el reconocimiento del fracaso del intermediario en las negociaciones al no haber sido capaz de cerrar un acuerdo», afirmó la portavoz del PSOE, María Gámez, quien abogó por renegociar el acuerdo suscrito en 2003 que garantiza al capital privado un beneficio anual mínimo del 2% de la facturación. «Se deberían replantear los gastos que se podrían reducir, así como los beneficios empresariales y, posteriormente, estudiar la necesidad de pedir un cierto sacrificio a los trabajadores», afirmó Gámez.
Mientras tanto, en IU defienden que la única salida es el rescate de la gestión de Limasa y que sea cien por cien municipal (actualmente el Ayuntamiento posee el 49% del accionariado), una propuesta que llevarán en forma de moción a la comisión de Medio Ambiente y Sostenibilidad en la que se debatirán los asuntos a tratar en el pleno ordinario del día 23. «Se ha garantizado el negocio del siglo a los privados y los malagueños sacamos una ciudad sucia y sin recursos», criticó el portavoz de la coalición, Pedro Moreno Brenes. El también edil de IU, Eduardo Zorrilla, cifró en más de 50 millones los beneficios obtenidos por la parte privada en los últimos siete años, además de plantear una moderación salarial de la gerencia y los directivos de la empresa.