Han escuchado de todo, pero es la primera vez que alguien pone como excusa que circulaba a 200 kilómetros por hora porque iba a perder un crucero. Es el argumento que dio una turista francesa tras ser cazada por agentes de la Guardia Civil de Tráfico mientras conducía por una autovía de la provincia de Málaga. La mujer, de 22 años, se quedó detenida, según confirmaron a SUR fuentes del Instituto Armado.
Ocurrió el martes por la tarde en la A-92M, que une Las Pedrizas con Salinas. Los agentes de la Benemérita estaban apostados en el kilómetro 16,400 -dentro del término municipal de Villanueva del Rosario-, donde se encontraban realizando un control estático con un coche camuflado equipado con radar.
Habían pasado unos minutos de las cinco y media cuando el cinemómetro saltó y tomó una foto del vehículo infractor. Se trataba de un Opel Astra que, según la medición del radar, circulaba exactamente a 200 por hora. Los agentes le dieron el alto e identificaron a la conductora, una joven francesa de 22 años. Iba acompañada por su novio y por otras dos personas de mediana edad.
Fue entonces cuando la mujer intentó argumentar a los guardias civiles el motivo del exceso de velocidad. Pese a las dificultades idiomáticas, acertó a decir que se encontraban en España de vacaciones y que tenían que coger un crucero en Málaga capital. Según las fuentes consultadas, trató de justificar que circulaba más rápido de la cuenta porque llegaban tarde y el barco iba a zarpar sin ellos.
Los agentes decidieron detenerla a la vista la velocidad a la que circulaba cuando se le interceptó. Al parecer, la joven sufrió una crisis de ansiedad y tuvo que ser trasladada al Hospital de Antequera, donde fue atendida por un médico. Al no tener domicilio en España, fue conducida a la Comandancia de Málaga. Al día siguiente, pasó a disposición del juzgado de guardia de Archidona.
No es la primera vez que el radar de la Guardia Civil de Tráfico caza a un conductor a estas velocidades en el tramo de la A-92 que discurre por Villanueva del Rosario. El último, curiosamente, también era francés. El joven, de 20 años, fue sorprendido el pasado septiembre en un Porsche Cayenne que iba a 217 por hora. Unos meses antes, en junio, la Benemérita interceptó en esta misma zona a un conductor malagueño de 26 años al volante de un Seat León que circulaba a 224 por hora.