Y al final se hizo la luz. Las farolas de la autovía A-7 a su paso por el término municipal de Marbella volvieron anoche a encenderse. El malestar ciudadano, la sintonía política que el Ayuntamiento mantiene ahora con el Ministerio de Fomento y el hecho de que ya se haya elaborado el informe con las zonas donde se hacía más necesario mejorar la seguridad vial han llevado a reestablecer la iluminación en dos puntos: los 13 kilómetros comprendidos entre el arco de entrada a la ciudad hasta Cabopino y a lo largo de los dos kilómetros que separan Puerto Banús de San Pedro Alcántara.
«Se han priorizado aquellas zonas donde existe tránsito de peatones como cruces, rotondas o paradas de autobús», explicó ayer la alcaldesa, Ángeles Muñoz. La factura volverá a costearse con cargo a las arcas municipales. Según la cifra aportada por la regidora, entre 160.000 y 170.000 euros anuales.
Seguirán reclamando
Sin embargo, el equipo de gobierno local no cejará en su empeño para que sea el Gobierno central el que termine asumiendo el pago de los recibos. «En la última reunión que hemos mantenido con el nuevo equipo del Ministerio de Fomento hemos comprobado que ahora es más fácil dialogar, pero les he dejado claro que seguiremos luchando para que sea el Gobierno el que asuma el coste de la luz o nos compense de alguna forma a los ayuntamientos», explicó.
Con la medida puesta en marcha durante la pasada noche, solo queda fuera del abono por parte del Ayuntamiento los seis kilómetros que discurren por la variante y los túneles (éstos últimos se han mantenido encendidos tras asumir el pago la empresa concesionaria de la autopista). «Queda pendiente lo que nos es imposible asumir con fondos públicos que es la parte concerniente a la concesionaria de la autopista, es decir, los seis kilómetros del túnel y la variante. Según hemos acordado con el Ministerio de Fomento, se informará desde el Gobierno a esta empresa concesionaria de que son ellos los titulares de esta vía y, por tanto, los responsables de su iluminación», concretó Muñoz.
Tras dos meses de apagón, se barajó la posibilidad de restituir la iluminación solo de la mitad de las farolas como medida de ahorro, una opción finalmente descartada, explicó el concejal de Obras, Javier García, «al no estar permitido» por la legislación estatal y autonómica vigente en la materia.