El sector educativo está convulso. A la reforma, que propuso la semana pasada el ministro José Ignacio Wert, se le suma ahora el movimiento por sorpresa del Gobierno de cambiar el temario a los que quieren opositar para ser docentes, que provocó ayer movilizaciones en toda Andalucía. Y la última puntilla a todo este asunto está en que mientras que la Consejería de Educación está dispuesta a convocar oposiciones para Secundaria, FP, enseñanzas artísticas y escuelas de idiomas este año, para las que saldrían 2.841 plazas, el Gobierno aún no ha dicho con voz firme si frenará esta oferta de empleo para seguir reduciendo el déficit público.
Pues como de profesores se trata, es interesante conocer qué carga de alumnos tienen los que desempeñan sus funciones en la provincia. Según los datos facilitados por la Delegación de Educación del curso escolar, en la actualidad están en el sistema público o en la concertada un total de 315.153 alumnos (el 96% de los escolarizados), que atienden 19.600 profesores. Y esto supone que haya un docente por cada 16 alumnos. Esta media se aleja tres puntos y medio de la andaluza ( 12,4); y seis puntos de la española, que está en 10,9 alumnos por cada profesor.
Estas cifras no quieren decir que en cada clase en Málaga haya 16 alumnos por profesor. Nada más lejos de la realidad, sino que el número total de profesores que imparten clase en el ciclo de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, en el que se incluyen los tutores así como los docentes que dan clases de otras asignaturas si se divide por el número de alumnos da esta ratio.
Siempre se ha asociado un mayor número de profesores por alumnos como uno de los elementos que denotan calidad en la enseñanza. De hecho así lo estiman buena parte de los docentes consultados por SUR, entre ellos la coordinadora de la Asociación de Directores de Instituto en Málaga (Adián), Virginia Rodríguez, quien subraya que «desde el punto de vista de la calidad educativa cuanto menor número de alumnos haya por profesor, mayor será la calidad de la enseñanza».
El coordinador de la Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía en Málaga (Apia), Gonzalo Guijarro, subraya que la ratio en Málaga es aún mayor ya que «hay un buen número de docentes dando pseudoasignaturas como 'Proyecto integral', que mejoran sustancialmente la ratio, cuando en realidad lo que debería haber es más profesores de las asignaturas instrumentales como son Matemáticas, Lengua e Idiomas».
Comisiones Obreras va un paso más allá y asegura que en Málaga hay un déficit de un millar de docentes, que los que 600 deberían ocupar puestos en Primaria y 400 en Secundaria. Todos, pasos encaminados a mostrar que la convocatoria de oposiciones son necesarias para cubrir este déficit. Según el secretario de Enseñanza de este sindicato, José Fernández, «con estas plazas se podría cubrir las necesidades del sistema educativo para seguir disminuyendo el fracaso escolar y mejorando la calidad del sistema educativo».
Que la calidad del sistema educativo mejora con un mayor número de profesores por alumnos es algo que nadie duda, sin embargo es curioso comprobar cómo España se encuentra entre los países con mejor ratio (un profesor por cada 10,9 alumnos) frente a países como Alemania (15,4), Francia (14,7), o Reino Unido (16,1) y, sin embargo la tasa de fracaso escolar en España ( 31,2%) es de las más altas de Europa, donde la media está en 14,4%. Esto implicaría que el número de docentes es un factor clave para mejorar el sistema, pero que hay otros puntales, como subrayan los profesores, que pasan por aumentar el número de horas de Matemáticas, Lengua e idiomas, mejorar la metodología docente e intentar que los alumnos no sean papagayos que repitan de memoria los temas. Que aprendan a razonar es básico.