El Partido Popular linense criticó ayer duramente al equipo de gobierno municipal por el contenido de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que se ha llevado a cabo desde Alcaldía, insistiendo en que la alcaldesa, Gemma Araujo, tiene por norma «hacer las cosas premeditadamente mal, basando su gobierno en el odio, la venganza política y los turbios proyectos urbanísticos del señor Marmolejo».
«Habida cuenta de que seguimos sin tener acceso al mencionado documento, y a tenor de la información que ofrece la prensa, único cauce de conocimiento en este caso que nos ha dejado la alcaldesa, debemos recordarle a esta señora que la RPT debe ser una herramienta de estructuración del Ayuntamiento y no una carta de despido, como parece que entiende la señora Araujo. Le recordamos que debe gobernar para todos los linenses y, por ende, para todos los trabajadores municipales como principio democrático en lugar de acogerse a la RPT para ejecutar venganzas políticas dependiendo de las simpatías, aficiones, o creencias que puedan tener determinados trabajadores. No debe olvidar el perjuicio que le puede ocasionar no sólo a los trabajadores sino a la población en general, por la pérdida de servicios resultante a la localidad», aseguran los populares.
Además, también aprovechan para recordar a Araujo que «nunca se han ejecutado venganzas contra trabajadores por el mero hecho de ser militantes de formación o grupo alguno, ni siquiera por el hecho de ser esposas, hermanas o primas de cargos socialistas por lo antidemocrático de dicha medida».
Por ello, desde el PP se exige que las centrales sindicales participen y tomen conciencia de la negociación correspondiente con la RPT, «ya que es el mejor momento para hacer efectivo el compromiso que se les supone con los trabajadores a la hora de defender sus puestos de trabajo. La ausencia y despreocupación de determinados sindicalistas con este asunto sólo deja entrever acuerdos específicos, desinterés y, en todo caso, una tomadura de pelo a los trabajadores».
Por último, insistieron en que «todo lo mencionado constata que la señora Araujo jamás ha pretendido gobernar por el bien de La Línea, tan sólo quería el sillón para vengarse del PP, quería un bastón de mando para hacer efectivo su odio y para llevar a cabo asuntos urbanísticos turbios con el asesoramiento previo del cuñado del señor Marmolejo».