Los voluntarios de la Asociación por los Derechos de los Animales Abandonados (ADANA) han sufrido un duro golpe. El material con el que trabajan para poder dar en adopción a los perros que tienen acogidos en su recinto ha sido sustraído. En concreto, el pasado jueves, entre la tarde y la mañana del día siguiente, una o varias personas aprovecharon que no había nadie, asaltaron el local que tienen en el parque natural de Los Pedregales y se llevaron material para legalizar canes.
Desaparecieron microchips identificativos para los animales por valor de más de 600 euros. Pero esto no es lo que más preocupa a los responsables de ADANA. También se llevaron un sello oficial de la veterinaria, pasaportes para animales, sellos para señalar que ya están vacunados de la rabia y utensilios que se utilizan en las operaciones, por lo que creen que el móvil del robo no ha sido económico.
«Creemos que han podido ser cazadores que quieran legalizar sus perros sin vacunarlos, porque existe la creencia de que estas inyecciones afectan al olfato de los animales», indicó una de las responsables. El refugio de animales también perdió con el robo una máquina para cortar el pelo a los perros y utensilios para cortarles las uñas, pero no se echó en falta ninguna jeringuilla ni la comida. Los animales no sufrieron ningún daño, y estaban todos cuando los voluntarios llegaron a la mañana siguiente.
«No sabemos a qué hora sucedió porque salimos a las 14.00 horas y es posible que robaran hasta las 9.00 que volvimos», señalaron desde ADANA. Ya han interpusieron una denuncia ante la policía, y los agentes se personaron para investigar el lugar. «Nos dijeron que los que habían actuado no parecían ser nuevos en esto porque utilizaron guantes y no había huellas», explicó una de las responsables del refugio. El o los responsables del robo intentaron forzar la puerta, pero los esfuerzos fueron en vano. Finalmente alguien rompió una verja y el cristal de una ventana para entrar en el local.
Identificación con número
Destacó que probable que los ladrones no puedan sacar provecho a los microchips que fueron sustraídos, ya que tienen un número individual de identificación y la policía ya tiene conocimiento de cuáles son. Los recursos de la asociación se han visto seriamente perjudicados. «Todo el dinero que tenemos es del público, procede de la caridad, no tenemos ayudas del Ayuntamiento ni de la Junta, es de la gente la que da dinero para que podamos ocuparnos de los animales», expresaron desde ADANA. «Siempre es duro porque tenemos muchos voluntarios que han trabajado por nada, tratando de hacerlo lo mejor posible», valoraron.
La perrera está situada en un lugar muy apartado del paraje de Los Pedregales y de difícil acceso, lo que pudo propiciar que el acto fuese llevado a cabo sin que nadie se percatara. La asociación está intentando reunir fondos para la construcción de un nuevo refugio con mejores condiciones.