Con la permanencia virtual en el bolsillo y un juego que invita a soñar el Club Deportivo San Roque debe tener claro que, a poco que se lo proponga, está más que capacitado para enganchar con los equipos de la zona alta de la clasificación. Al menos es lo que quedó patente después de presenciar el arsenal que los 'rojillos' tienen preparado de cara a la segunda vuelta, con refuerzos que ofrecen un salto de calidad y que son una clara llamada al optimismo.
Dani Hoyos y José Luis Reyes ofrecen alternativas a este equipo de las que antes carecía, lo que le lleva a seguir exhibiendo un juego atractivo por su verticalidad al que solo falta dar su máxima expresión lejos del Manolo Mesa.
Ayer ante un Portuense bastante reforzado quedó patente la calidad del 'Sanro', que fue bastante superior a su adversario y gozó de opciones suficientes para haber logrado un marcador más amplio. Quizás ese sea el principal 'pero' que hay que poner a los de Pajares, el hecho de no ser capaces de cerrar un partido en el que terminaron por sufrir debido a su falta de efectividad de cara al marco contrario.
Los locales comenzaron el partido con ganas, dando sensación de equipo aspirativo y pleno de ambición. Así, a los cinco minutos ya había dejado su primer 'recado' a la zaga rival en un disparo de Dani Hoyos que no encontró la escuadra por muy poco.
Pero con el paso de los minutos los sanroqueños fueron teniendo más opciones ante el marco rival, hasta que un pase de tiralíneas de Ismael Gil habilitó a Liam para encarar al meta Ismael y batirlo con calidad en su salida desesperada. Hasta el descanso pudo llegar el segundo de la tarde en las botas de Joseph y Liam, pero la falta de puntería permitió que en el 44 Álex Expósito pusiera el miedo en las gradas con una oportunidad que llevaba marchamo de gol de no ser por la inspiración de Carenote, que logró desbaratar la acción.
Ya en la segunda mitad los de casa desperdiciaron una pena máxima en el minuto 53 por derribo de Ismael Gil. Iván Peña lanzó sin convicción e Ismael detuvo con acierto.
La incertidumbre da alas a los visitantes, que ofrecen una mejor versión en la segunda mitad, aunque sin demasiada profundidad.
Antes del final del choque cada equipo se permitió estrellar un disparo en la madera. Primero fue Santi para los de casa (minuto 82) en un remate de cabeza a la salida de un córner, y ya casi al final lo hizo Lolo Prado para los visitantes en una espectacular volea.