El siglo XIX fue especialmente trágico para Vélez-Málaga, ya que estuvo cargado de males y desgraciadas. Los veleños iniciaban el siglo con una epidemia de fiebre amarilla que afectó a la mitad de su población. Para algunos investigadores aquella fue sin duda «la mayor desgracia padecida por la capital de la Axarquía en todos los tiempos».
En la década de los 60 además comenzaban los primeros efectos de la plaga de la filoxera, que a la postre acabara con la principal riqueza agrícola de la Axarquía, el viñedo. La del 80 fue la década el 'Terremoto de Andalucía', ocurrido el 25 de diciembre de 1884 en Arenas del Rey (Granada), que alcanzó una Intensidad de grado X (EMS-98) en el epicentro y que tuvo una gran incidencia en toda la Axarquía. Asimismo, fue la década en la que un sacerdote de Vélez-Málaga, el cura Galeote, asesinaba al Obispo de Madrid, situando a la localidad en el punto de mira de toda España. Para colmo de males la ciudad sufría otras dos epidemias antes de finalizar el siglo, una de cólera morbo (1885) y otra de escorbuto que llegó a provocar al muerte de 123 vecinos.
El historiador e investigador veleño Francisco Montoro Fernández acaba de ahondar en los efectos que tuvo para la comarca el seísmo de 1884 a través de libro 'Terremotos de la Axarquía. 25 de diciembre de 1884. (El caso de Vélez-Málaga)', el sexto volumen de la Colección Libros de la Axarquía, editado por él mismo.
La obra reúne no solo los datos e informes, tanto técnicos como administrativos del tremendo terremoto, sino además abundante material gráfico e incluso una selección de testimonios de la época, uno de ellos inédito.
El trabajo permite al lector tener una visión bastante completa sobre el alcance de aquel trágico seísmo ocurrido el día de Navidad de 1884 y «que se cebó con la Axarquía y otras tierras andaluzas», señala el autor.
«El terremoto provocó la destrucción casi total de pueblos como Periana y en otros como Vélez-Málaga surgieron después nuevos barrios. Hubo tres poblaciones que quedaron reducidas a la nada: la aldea de Guaro, en Periana, y Ventas de Zafarraya y Arenas del Rey, en la provincia de Granada», afirma Montoro, que señala que el seísmo causó 745 muertes y 1.485 heridos.
La noticia de los terremotos -se produjeron más de cien réplicas en los días posteriores- dio la vuelta el mundo y alrededor de cuarenta países mandaron donativos, hasta un total de tres millones de pesetas, para ayudas a los damnificados, recoge el historiador veleño.
Actas desaparecidas
Aunque las actas del Ayuntamiento de Vélez correspondientes al año 1885 están desaparecidas, el autor aporta en su libro abundante y detallada documentación obtenida por otras vías que permiten al lector tener una visión bastante aproximada de los efectos del terremoto en la Axarquía . «A través de este libro se aportan documentos de gran interés sobre la intensidad de aquella desgracia», afirma Montoro.
En el caso de Vélez-Málaga el seísmo afectó a 1.291 edificios, entre ellos el campanario de la iglesia del Carmen, templo actualmente desaparecido, que se derrumbó sobre las casas vecinas.
Según Montoro, en un acta municipal anterior al día del terremoto, concretamente el 21 de diciembre, el secretario del Consistorio escribió una nota marginal en la que hacía constar: «Gran terremoto ocurrido en esta ciudad el 25 de diciembre de 1884 a las 9 de la noche. Siguieron las oscilaciones o trepidaciones, con más o menos intensidad, y continúan a intervalos de días en todo el mes de febrero de 1885, siguiendo algunas oscilaciones en marzo los primeros días, pero del 10 en adelante no se han sentido. Siguieron los terremotos. El 11 de abril a las 5 de la mañana una fuerte trepidación. En mayo nada. Ninguna novedad digna de mención hasta el 13 de julio a las 9 y 8 minutos de la noche. Fuerte sacudida a las 2 de la madrugada del 30 de julio. Siguieron en agosto. La población sufrió pérdidas en cantidad de 8.000.000 de pesetas».
Entre los damnificados por la Comisión Regia nombrada para evaluar los daños y controlar las ayudas se encontraba Antonio Ortega Escalona, el popular cantaor Juan Breva, que fue auxiliado con 60 pesetas.
Informes
'Terremotos en la Axarquía' reproduce en parte los informes realizados por el presidente de la Sociedad Malagueña de Ciencias, Domingo de Oruela y Duarte; el geólogo español José McPherson; el oficial de infantería Eduardo Feliu Boada, y los de la Comisión Oficial nombrada por el Gobierno, además de las memorias sobre el seísmo de la Sociedad de Beneficencia de Cuba y del Comisario Regio.
La obra incluye asimismo testimonios de la época como los del que fuera director de la banda de música de Vélez, Manuel González Herrera, que emigrara a América, pero que publicó sus memorias en Argentina en 1944 y que aporta algunos detalles del seísmo.
Asimismo, reproduce el manuscrito de sor Rafaela Trasierra Salido, religiosa clarisa del Monasterio de Nuestra Señora de Gracia de Vélez , que recibió el encargo por parte de la comunidad religiosa de rememorar la experiencia de las monjas y las circunstancias vividas con motivo del terremoto.
Por último, también ofrece entre los testimonios el texto inédito de Luis Téllez Herrera, un médico veleño que nació seis años después del seísmo, pero que se hace eco de algunos testimonios orales de familiares y amigos, y que forman parte de una Historia de Vélez-Málaga que aún hoy permanece inédita.
El autor aborda también en el libro la incidencia de terremoto en los pueblos de la comarca y de manera especial, Nerja, Periana y Frigiliana, así como el viaje que como consecuencia de la intensidad de los daños realizara a la zona el monarca Alfonso XII.