Los cubos y los plásticos centran, otra vez, las miradas en la Biblioteca Municipal Camilo José Cela. Izquierda Unida denunció ayer que el espacio vuelve a inundarse, pese a la reforma llevada a cabo hace poco más de un año para impermeabilizarlo y cuya cuantía se elevó hasta los 200.000 euros. La formación de izquierdas afirmó además que el agua ha destruido varios ejemplares y que las goteras empapan tanto los estantes como el suelo. No obstante, el concejal de Obras, Javier García, aseguró a este periódico que su departamento no ha recibido ningún aviso al respecto.
Los desmanes urbanísticos del GIL dejaron a su paso una biblioteca mal impermeabilizada en relación al Mercado Municipal, en cuyos bajos se sitúa, pero para el portavoz de IU, Enrique Monterroso, esa circunstancia no exime al Ayuntamiento de su responsabilidad. «El PP no ha sabido gestionar las anomalías heredadas», indicó el concejal, quien opinó que el dinero invertido en la reforma ha sido «tirado por el desagüe».
La biblioteca se reinauguró en noviembre de 2010 tras varios años de obras acometidas precisamente para acabar con los problemas de humedades que presentaba prácticamente desde su apertura, en el año 2003. Gracias a esta actuación, el centro se acondicionó con nuevos baños, techos, luminarias, la instalación de aire acondicionado y otro mobiliario. Pero, según denuncia la formación de izquierdas, la reforma se quedó en la superficie.
Origen de las humedades
«La vuelta de la imagen de la etapa GIL, con los cubos colocados estratégicamente para cazar las goteras, los plásticos cubriendo las estanterías y las cajas de libros destruidos por el agua son una prueba de cómo la cultura sigue sin ser una prioridad para el gobierno que preside Ángeles Muñoz, solo que ahora llueve sobre mojado y se agrava el despropósito por la inversión inútil que se ha realizado», indicó Monterroso. El concejal subrayó que en esta ocasión las humedades no pueden achacarse al agua procedente de la lluvia, como sí ocurrió la pasada primavera, cuando numerosos libros que estaban preparados para su donación a las asociaciones de vecinos terminaron en la basura a causa de las filtraciones producidas por una tromba.
El edil de IU exigió que se depuraran responsabilidades políticas y técnicas «por este gran fiasco», que tildó de auténtico fraude a la ciudadanía.