Sobresalto en el barrio de Portada Alta. Un niño de cuatro años tuvo que ser rescatado por unos vecinos tras declararse un incendio en su vivienda. Agentes de la Policía Nacional detuvieron poco después a su abuelo por, presuntamente, dejar solo a su nieto en casa, según confirmaron fuentes cercanas al caso.
Los hechos sucedieron a las 10.15 horas de ayer en un bloque de pisos de la calle Pablo Neruda, paralela a Castilla. Francisco Vallejo y su mujer, Carmen Barco, fueron los que rescataron al pequeño. «Estaba afeitándome en el aseo cuando escuché un ruido que venía de la escalera. Era un sonido desagradable. Parecía un niño que se hubiese lastimado», cuenta el hombre, que vive en la cuarta planta, justo debajo del piso donde se originó el fuego.
Fue su mujer la que se asomó, en bata, a echar un vistazo. «Empezó a gritar: '¡Paco, el ático está ardiendo!'». El matrimonio corrió escaleras arriba. La puerta del inmueble, un estudio de pequeñas dimensiones, estaba abierta. «Yo la empujé para pasar y mi mujer cogió al crío en brazos. Le dije que bajara a la calle con él y que pidiera auxilio», relata el vecino. Francisco volvió a entrar en el piso con la intención de apagar las llamas. El foco estaba en el salón. «Si no se me llega a cerrar la puerta lo habría conseguido, pero no pude», añade.
Los vecinos ya habían avisado a los servicios de emergencias. Los primeros en llegar fueron unos agentes de la Policía Nacional. Entre la confusión del fuego y la humareda, unos inquilinos les dijeron que había un bebé en el ático, así que subieron hasta la vivienda para rescatarlo. Los funcionarios se taparon la cara con prendas de ropa y refrescaron la entrada del piso lanzando agua con unos cubos que había en el rellano. Los muebles estaban ardiendo y había mucho humo, según explicaron fuentes policiales. Pese a sus reiteradas llamadas, nadie respondía. El menor no estaba dentro.
Búsqueda entre el humo
Los agentes bajaron, pero se cruzaron con otros vecinos que insistieron en que había un niño con una persona mayor en la última planta del bloque. Volvieron a subir y, tras inspeccionarla de nuevo, confirmaron que no había nadie.
Cuando salieron a la calle, los policías se encontraron una uvi móvil del 061, que acababa de llegar al lugar. Los sanitarios estaban atendiendo precisamente al niño, pero, al parecer, el adulto al que aludían los vecinos no estaba con él. El pequeño, que afortunadamente resultó ileso, se hallaba solo en casa.
Francisco Vallejo también estaba siendo asistido por los médicos. Había sufrido quemaduras en las manos durante su intervención, aunque no sabe exactamente en qué momento le ocurrió, si al entrar al ático para sacar al crío o al intentar sofocar el fuego. Los policías, por su parte, resultaron intoxicados por inhalación de humos.
Los agentes contactaron con el padre del menor, quien les explicó que estaba trabajando y que su hijo se había quedado a cargo de su suegro. El abuelo del pequeño, que fue localizado poco después, alegó que había salido a hacer un recado, según las fuentes. Los funcionarios se lo llevaron detenido por dejar solo al niño.
El origen del incendio aún está bajo investigación, aunque las primeras pesquisas apuntan a que lo pudo provocar el propio crío. Según fuentes cercanas al caso, cuando el matrimonio lo rescató, tenía un mechero en la mano.