La capital de la Costa del Sol quiere ampliar los ases de la baraja con la que han ganado la partida al turismo. El concejal de Cultura, Turismo y Deportes del Ayuntamiento de Málaga, Damián Caneda, avanzó ayer sus nuevos retos para el sector turístico local y apuntó a las compras y las playas como polos de atracción de viajeros en los que se propone trabajar la ciudad.
Hasta ahora, el sector se sustentaba sobre cuatro segmentos: cultura, congresos, cruceros y turismo idiomático. Caneda declaró que la primera intención, tras hacerse hace escasos días con la cartera de Turismo, es la de ampliar estos reclamos y colocar a medio plazo a Málaga como una ciudad de compras y un destino que mira al mar como atractivo para sumar a la oferta gastronómica o de congresos.
«Quiero continuar con lo que se ha hecho, porque se ha hecho bien. Málaga ha iniciado en los últimos cinco años el camino de despegue del turismo y el recorrido es el adecuado. Mi objetivo ahora es implicar más a la población en la concienciación de que somos una ciudad turística y sumar los apoyos de comerciantes, bares y empresarios de playas», afirmó.
Caneda quiere establecer un mayor vínculo entre la cultura, en su más amplio sentido, el deporte y el turismo, incluso, para conseguir atraer a los millones de viajeros que recalan en los municipios de la Costa del Sol. Pero además, insistió en poner valor aspectos hasta ahora poco trabajados como situar en el mapa turístico a la capital como una ciudad de compras. La propuesta supondría avanzar hacia la apertura definitiva de los comercios en domingos y fines de semana.
Apoyar el Soho
«Estoy convencido de que la reforma laboral que prepara el Gobierno contribuirá a superar problemas actuales que impiden abrir a los comerciantes, que sin duda deben ver que hay negocio para mantenerse activos todos los días», dijo. Pero también apuntó que hay que mejorar la oferta comercial y señaló proyectos como el Soho, al que además de ser un barrio de las artes pretenden que se incorporen grandes firmas.
El concejal de Cultura, Turismo y Deportes está dispuesto a poner en valor las playas de la ciudad, no para atraer un turismo de masas, sino para sumar este atractivo a la oferta gastronómica de los chiringuitos, a la de congresos o para crear nuevos productos con la mejora del litoral. «Hay que ampliar las miras, para que no solo sea la calle Larios o el puerto los puntos de interés turístico. Tenemos que conseguir dar vida a La Malagueta o que los turistas lleguen hasta El Palo. Málaga no ha explotado ese potencial de las playas, con el que podemos crecer y se pueden hacer actividades, vincularlas con la cultura. Nuestro reto no es la masificación pero podemos competir sin complejos con otras ciudades como Barcelona», apuntó.
Sobre los cruceros, insistió en que hay que mejorar la información del destino antes de iniciar el viaje por alta mar y tachó de electoralista el centro de atención al crucerista que ha presentado la Junta para el puerto de Málaga.