Coalición por Melilla solicitó ayer el Gobierno de la Ciudad que extienda el Plus de Residencia no sólo a los trabajadores del sector público sino también a jubilados, parados, discapacitados y empleados de la empresa privada «haciendo que esta bonificación sea obligatoria». El líder de CpM, Mustafa Aberchan, cree que debe existir un «reparto equitativo, justo e igualitario» de estas políticas orientándolas principalmente a los sectores más desfavorecidos.
Realizada la petición, el consejero de Fomento y vicepresidente primero de la Ciudad, Miguel Marín, salió al paso. El popular entiende que la Ciudad tiene ahora otros problemas de primer orden como consecuencia de la crisis económica a los que tiene que hacer frente. No obstante, Marín quiso recordar el compromiso del Partido Popular en este ámbito y señaló que mientras que el PP estuvo al frente del Gobierno de la Nación, desde el año 2000 al 2004, se incrementaron las bonificaciones en tres ocasiones. A su juicio, hacerlo supone elevar el poder adquisitivo de las familias melillenses, incrementar el consumo, aumentar la actividad comercial y generar más puestos de trabajo. Aún así, y pese a los beneficios que reportaría, el consejero sostiene que no es el mejor momento para plantear esta propuesta habida cuenta de las carencias y necesidades que se registran a día de hoy en Melilla, como por ejemplo, el hecho de que 11.000 personas no puedan disponer de un puesto de trabajo y que otras tantas no cuenten con una vivienda. Además, dijo que este incremento se pudo dar gracias, también, a que por aquel entonces se contaba con una «Administración saneada», una situación que dista mucho de la actual «donde las arcas están vacías y el déficit se sitúa en torno al ocho por ciento».
Estas explicaciones de poco o nada sirvieron a los cepemistas quienes insistieron en la necesidad de que el Ejecutivo local reflexione sobre esta propuesta cuyo objetivo principal, apuntó Aberchan, es evitar la discriminación y contemplar el «reparto del plus de residencia con la conquista del cien por cien y en una bolsa única para todos los melillenses», presentando así al Gobierno central una iniciativa legislativa en la que se recojan estos dos aspectos fundamentalmente.
El consejero de Fomento fue tajante en este contexto y alegó que esta propuesta bien se podría haber estudiado si la situación de la Administración fuera otra.