La preocupación crece en el seno de la dirección socialista andaluza ante la brecha abierta en el PSOE sevillano por el control de la lista de delegados al congreso federal para elegir al nuevo secretario general. Al cierre de esta edición seguía abierta la posibilidad de que en el 'congresillo' de hoy hubiera dos listas de delegados, lo que podría dejar sin votar en el congreso federal al presidente de la Junta y líder del PSOE andaluz, salvo que quiera encabezar una lista contraria a la del secretario provincial, José Antonio Viera.
Esta posibilidad, sopesada en un primer momento de la pelea, fue posteriormente descartada. El presidente ha dicho que sólo encabezará una lista de consenso. Griñán mantuvo anoche otra reunión con Viera, instándole a llegar a un acuerdo con Fernando Rodríguez Villalobos, presidente de la Diputación de Sevilla. Mientras Viera se decanta por Rubalcaba, Villalobos se posiciona por Chacón.
La posibilidad de dos listas no ha sido ningún drama en otras provincias, como en Cádiz, Almería o Málaga. Pero sí puede serlo en Sevilla, provincia en la que Griñán está inscrito como militante. El dirigente andaluz, que sigue sin manifestar si apoya a Rubalcaba o a Chacón, estaba dispuesto a encabezar una lista de delegados que fuera consensuada y recogiera el sentir de la mayoría del partido en la provincia, pero la reticencia del secretario provincial, José Antonio Viera, a recibir presiones en este sentido ha dificultado el acuerdo. Viera quiere elegir él a los delegados que apoyarían a uno y a otro candidato, mientras Griñán le insistió anoche en que debe negociar la lista con los miembros de su ejecutiva, cercanos a Susana Díaz.
La de más delegados
Sevilla aporta 55 de los 234 delegados del PSOE de Andalucía al congreso federal. Es la que más representantes con derecho a voto aporta y dado el equilibrio de partidarios entre Rubalcaba y Chacón en el resto de provincias, la pugna está siendo bastante dura.
Las acusaciones entre partidarios de unos y otros revelan la seriedad de la brecha abierta. El alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, se sumó a las críticas de Viera contra Susana Díaz, a la que acusa de presionar para que se opte por delegados que voten a Chacón. Toscano defiende la opción de Rubalcaba porque Chacón significaría «catalanizar» el partido «lo que no es conveniente para Andalucía ni para España». Estas críticas hizo que interviniera Griñán, que manifestó que quien ataca a Susana Díaz «me ataca a mí». El presidente andaluz también se mostró molesto con los descalificativos de Toscano sobre Chacón. «Intelectualmente es una indecencia porque nadie puede dejar de ser catalán», dijo.
El expresidente de la Junta, José Rodríguez de la Borbolla, otro declarado partidario de Rubalcaba, advirtió en un comunicado remitido a Europa Press que las diferencias por la elección de delegados no debe interpretarse como un ataque a la dirección regional. Borbolla insiste en que nadie se cuestiona a Griñán y tampoco restarle apoyos cara a las elecciones.
Sin embargo, el enfrentamiento ha dejado atónitos a la mayoría de militantes del PSOE sevillano, que observan cómo la pelea puede dañar al candidato a la presidencia de la Junta. Un grupo de 60 militantes ha criticado la imagen de «descontrol» que está ofreciendo el partido a dos meses de las elecciones andaluzas y han reclamado «cordura» a todas las partes, según informa Efe. «Nos estamos quedando atónitos de lo que está ocurriendo entre el PSOE sevillano y la dirección regional en estos últimos días», ha declarado a Efe un portavoz de este colectivo.