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El TSJA ordena ejecutar la sentencia que obliga al Ayuntamiento a recuperar la plaza de la Victoria

MARBELLA

El TSJA ordena ejecutar la sentencia que obliga al Ayuntamiento a recuperar la plaza de la Victoria

Gil la entregó a una empresa en 1993 en una operación de permuta pese a que estaba obligado a darle uso público

07.01.12 - 01:33 -
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No hay vuelta atrás. La sentencia del Supremo que anuló la permuta por la que el Ayuntamiento de Marbella presidido por Jesús Gil entregó en 1993 a una empresa privada la plaza de la Victoria debe ejecutarse sin dilación. Así lo establece un auto de la sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía dictado el pasado 10 de noviembre.
El escrito, al que ha tenido acceso este periódico, ordena dar cumplimiento a la sentencia del Supremo, del 5 de febrero de 2008, y que se proceda «a la devolución de los bienes permutados y las cantidades satisfechas», así como a comunicar al Registro de la Propiedad de Marbella el contenido de la misma para que cancele la inscripción de la escritura pública suscrita en marzo de 1994 que consagraba el cambio de titularidad previsto en la operación ilegal impulsada por el gobierno de Jesús Gil.
El tribunal ha rechazado de esta manera el recurso presentado por la empresa Tensa, beneficiaria en su día de la permuta por la que obtuvo la propiedad de la plaza a cambio de realizar una serie de obras para el Ayuntamiento.
La zona afectada alberga en la actualidad un aparcamiento subterráneo y un restaurante, además de algunas dependencias municipales.
Operaciones urbanísticas
Con esta decisión, los tribunales vuelven a dar la razón a la familia Palma, propietaria original del terreno y que lo cedió al Ayuntamiento en 1951 para que le diera un uso público, en concreto, un mercado de abastos. En 1993, el gobierno municipal de Gil, saltándose los términos de la cesión, utilizó la parcela para una de sus habituales operaciones urbanísticas, por lo que la familia recurrió a la justicia.
Quince años después, en febrero de 2008, el Supremo dio la razón a los denunciantes y obligó a anular el acuerdo. El alto tribunal consideró que con la operación de permuta, Jesús Gil eludió convocar una subasta pública para enajenar la parcela, situada en un emplazamiento privilegiado de Marbella, en pleno casco antiguo y a pocos metros de la sede del Ayuntamiento. Para cuando el Supremo dictó la sentencia, ya llevaban más de una década funcionando en el lugar el aparcamiento y el restaurante, por lo que comenzaron negociaciones a tres bandas entre las dos partes condenadas -el Ayuntamiento y la mercantil Tensa- y la propia familia para buscar un acuerdo que permitiera dar lugar a la decisión judicial, pero se llegó a un punto muerto por la falta de liquidez de la institución municipal, que debía compensar a la empresa por las obras realizadas a cambio de la cesión del suelo.
Ante esa situación, la familia Palma volvió a presentar una demanda, esta vez para reclamar la ejecución de la condena. En el auto, el TSJA ordena a ambas partes condenadas (empresa y Ayuntamiento) «a la restitución de los bienes permutados y los cantidades satisfechas», y al Registro de la Propiedad a la cancelación de la escritura de permuta.
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La plaza alberga actualmente un aparcamiento subterráneo y un restaurante. :: JOSELE-LANZA

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