En el sector de los trasplantes no hay crisis. Las cifras de las intervenciones de ese tipo realizadas en el Hospital Regional Carlos Haya así lo confirman. Hasta ayer, se habían hecho 173 trasplantes, uno más que en 2010. Los resultados de diciembre están siendo espectaculares. Así, Carlos Haya ha batido un récord al llevar a cabo en dos semanas veintidós implantes, de los que dieciséis fueron de riñón, cuatro de hígado y dos de páncreas.
Esas operaciones se pudieron hacer gracias a la solidaridad demostrada por las familias de los once donantes que cedieron sus órganos. Seis de las donaciones se produjeron en Málaga (cinco en Carlos Haya y una en el Clínico Universitario), tres en el Hospital Torrecárdenas de Almería, una en el Hospital de La Línea y otra en el de Puerto Real (Cádiz). Las extracciones de los órganos se efectuaron en los centros hospitalarios citados, mientras que todos los trasplantes se hicieron en Carlos Haya entre el 3 y el 18 de diciembre, indicó ayer a este periódico el coordinador provincial de trasplantes, Miguel Ángel de Frutos. «Vamos a acabar 2011 con unas cifras muy buenas, similares a las de los mejores años», afirmó.
Buenos indicadores
El doctor De Frutos manifestó que el sector Málaga mantiene unos buenos indicadores tanto en las donaciones de órganos como en los trasplantes renales, hepáticos y pancreáticos para atender en las mejores condiciones posibles a los pacientes que están en lista de espera (unos 230).
De Frutos precisó que hacía bastante tiempo que no se producían en Carlos Haya tantos implantes seguidos, como ha sucedido este mes de diciembre, que está siendo magnífico. «Estamos muy contento; la generosidad de las donaciones y la actividad frenética de las intervenciones permitirán que un número importante de pacientes con enfermedades crónicas puedan disfrutar de las fiestas navideñas con unas nuevas y mejores perspectivas de salud», aseguró.
Aunque 2011 terminará con un número algo inferior de donantes que 2010, habrá algunos trasplantes más que el año pasado (a día de ayer ya había contabilizados 173, frente a los 172 del ejercicio anterior). El hecho de que haya más trasplantes con menos donantes se sostiene en que ha habido un mayor número de órganos válidos. A veces, se dan casos de donantes cuyos órganos están tan deteriorados que no son aprovechables. «Cada vez hay donantes de mayor edad y muchos de ellos tienen órganos poco válidos», dijo De Frutos.
Donantes vivos
Por otro lado, a lo largo de este año se han llevado a cabo nueve trasplantes renales de donantes vivos, lo que supone la misma cifra habida en 2010. El perfil de ese tipo de donantes se corresponde con el de una persona que cede uno de sus riñones a un familiar directo (padres, hermanos o cónyuges) para evitar que tengan que entrar en un tratamiento de diálisis o lograr que salgan de él.
Los dos motivos que impiden el aumento de las donaciones de riñón de vivo son, en primer lugar, que los propios pacientes son reacios a ello por temor a que el familiar que le dé el riñón sufra algún problema de salud y, en segundo, la falta de compatibilidad suficiente entre donante y el receptor.