La crisis que nos asfixia parece respetar al mundo del arte. Baten récords las grandes salas de subastas y los mejores museos españoles. A pesar de los tijeretazos presupuestarios, se superan registros de visitantes en un año especialmente brillante, con una altísima concentración de genio en unas exposiciones memorables. Si Antonio López marcó récord en el Thyssen y sedujo al público bilbaíno, en el corazón de la crisis el Prado va camino de otro hito exhibiendo los tesoros del Hermitage.
Un plantel en el que brillan el Museo Picasso Málaga con Alberto Giacometti, el CAC Málaga con el tándem Thomas Ruff-Wayne Gonzales y la Fundación Picasso-Museo Casa Natal de la mano de Manolo Valdés. Junto a la oferta de Málaga y Madrid, bien merecen el viaje los proyectos en el Guggenheim en Bilbao o la Fundación Miró en Barcelona.
Málaga. Giacometti, Ruff y Manolo Valdés
El Museo Picasso Málaga (MPM) ha firmado una de las exposiciones más ambiciosas en sus ocho años de historia con 'Alberto Giacometti. Una retrospectiva'. El proyecto -en cartel hasta el 5 de febrero- reúne más de un centenar de obras del autor y ha puesto al museo malagueño en el mapa de las grandes exposiciones del circuito internacional.
No es el único nombre que brilla en la oferta expositiva de la capital. El CAC Málaga brinda el potente tándem formado por Thomas Ruff y Wayne Gonzales (hasta el 29 y el 22 de enero, respectivamente). Pintura y fotografía que conviven en un espacio que a principios de 2012 expondrá la obra del sudafricano William Kentridge, uno de los autores más prestigiosos de la actualidad.
También tiene motivos para presumir la Fundación Picasso-Museo Casa Natal con la exposición que protagoniza Manolo Valdés hasta el 12 de febrero. Una selección de 54 obras entre pinturas, esculturas y collages del autor valenciano.
Madrid. 'El Hermitage en el Prado'
El Prado concentra dos milenios de belleza en las 180 piezas magistrales de una exposición histórica en cartel hasta la próxima primavera. Del oro de los escitas a las vanguardias del siglo XX, comprime el genio de los grandes maestros en una selección esencial de la vasta colección el museo ruso. Es un regalo para los sentidos difícil de superar. Por primera vez abandonan la ciudad de los zares para recalar en España las joyas del mastodóntico museo de San Petersburgo. Es un concentrado de belleza de altísima intensidad, un feliz paseo por 25 siglos del arte más excelso. Una exposición para la historia que ha permitido al museo abrir sus puertas todos los días hasta la clausura el 25 de marzo.
Arranca con las delicadas joyas de los escitas, nómadas asiáticos del siglo V anterior a nuestra era, y se detiene en los logros más desafiantes de las vanguardias del siglo XX. Junto a piezas arqueológicas y de arte suntuario y sin parangón, están los genios imprescindibles de la historia del arte: El Greco, Velázquez, Ribera o Zuloaga, confrontados a excepcionales piezas de Tiziano, Brueghel, Caravaggio, Veronés, Rembrandt, Rubens, Durero, Lorenzo Lotto, Canova, Watteau, Ingres, Monet, Gauguin, Cézanne, Renoir, Matisse, Kandisnky o Malévich.
Hay joyas como la peineta de Suloja, pieza ornamental de hace 2.500 años hallada en Siberia que reproduce una escena de batalla. Con los no menos seductores tesoros suntuarios griegos -la bellísima 'Diadema con nudo de Hércules'- continúa un festival para los sentidos que no concede tregua y que va 'in cescendo' de sala en sala.
Guggenhein de Bilbao. Brancusi-Serra'
Hasta finales de abril el Guggenhein confronta dos poderosos talentos. Son dos escultores cruciales para la modernidad, dos titanes en duelo que realizaron viajes paralelos hacia lo primordial. Reúne medio centenar de piezas, 33 de Constantin Brancusi (1876-1957) y 22 de Richard Serra (1938). La ambición de sus desafíos y la enormidad de sus talentos les convierten en maestros sin discusión, protagonistas dos de las aventuras creativas tan brillantes como apasionadas. Con piezas de escala muy desigual ambos genios brillan cara a cara en la catedral de titanio de Gehry.
El Guggenheim se alió con la fundación Beyeler de Basilea para confrontar a estos gigantes de la escultura en esta exposición con piezas inéditas e irrepetible, ya que no viajará a ningún otro museo ni institución.
Barcelona. 'La escalera de la evasión'
Hasta el 18 de marzo revisa las claves del rico y poderoso alfabeto mironiano a través de casi 200 grandes piezas. La Fundación Miró acoge una muestra histórica vista antes en la Tate Modern y que viajará a Washington. Es la feliz demostración de que el paso del tiempo engrandece la obra de Joan Miró (1893-1983). Es la mayor retrospectiva del genio catalán desde el centenario del nacimiento de este 'hortelano de las estrellas'.
Una galaxia plástica en plena expansión que brilla a través de 176 piezas que recorren seis décadas de producción mironiana y sitúa a Miró frente a su tiempo. Desde sus líricas 'Pinturas de sueño' de 1920 hasta su muerte, se aprecia cómo se modifica su sensibilidad política y plástica frente a un siglo atroz y formidable con el que Miró estableció el profundo compromiso. Hay piezas clave como 'La masía', 'La esperanza del condenado a muerte', la serie 'Barcelona' o las 'Telas quemadas', lo que la convierte en una exposición difícilmente repetible.