Siempre ha sido un tema polémico el hecho de que en algunos barrios los vecinos tengan que pagar el mantenimiento de jardines que sin estar dentro de su urbanización aparecen en las escrituras de su vivienda. La medida, que busca concienciar a los ciudadanos sobre el cuidado de las zonas comunes, se ha convertido en serio problema en Teatinos, donde los residentes mantienen de forma privada más de 35.000 metros cuadrados.
Los costes corren a cargo de una entidad de conservación, una de las que más tiempo lleva funcionando en Málaga y que en la actualidad pasa por su peor momento. Las cuotas de los 1.400 vecinos (entre tres y cuatro euros) no cubren los gastos y el colectivo Parque Teatinos se niega a subir la cuota mensual a los propietarios.
«Estamos en números rojos, no tenemos dinero ni para un aspersor porque estamos todavía esperando las subvenciones de este año, cuando falta un mes para entrar en 2012. La solución es que el Ayuntamiento asuma el mantenimiento de los jardines, en ningún caso subir la aportación de cada vecino. Si las arcas municipales están en crisis también lo están muchas familias», denuncia el presidente de Parque Teatinos, Miguel Ángel Millán.
Una década de gestión
El portavoz considera que tras diez años de funcionamiento ha llegado la hora de que el Consistorio corra con esos gastos. «Los vecinos pagan sus impuestos y es injusto que tengan que pagar dos veces por mantener el parque cuando estos jardines los disfrutan todos los malagueños», destaca.
Millán asegura que el colectivo se ha visto obligado a despedir a uno de los jardineros y el otro operario no da abasto con tantos jardines, de ahí el deterioro que se ya aprecia en el entorno. «Este mes debemos 600 euros a la empresa que gestiona la entidad. Son muchos gastos, tenemos más de 500 aspersores y cada tres meses hay que cambiar 30, además mantenemos la cartelería, césped, plantas...», recalca.
El presidente destaca la imposibilidad de mantener económicamente el mobiliario y el parque de la fuente de colores, que es uno de los rincones más transitados de Málaga. «Si alguien rompe los bancos o el parque infantil, ¿lo pagamos nosotros?», se pregunta.
Por ello, su asociación ha pedido una reunión con el alcalde, «para escuchar soluciones pero después de tres meses de insistencia seguimos sin respuesta. Si este mes no avanzamos nada abandonaremos la entidad de conservación sean cuáles sean las consecuencias», aseguraron los representantes en referencia a la obligación de los vecinos por ley de sufragar la entidad.
Desde el Ayuntamiento explican que las entidades no son una cuestión «de querer, sino de legalidad que viene en el planeamiento y va dentro de la compra de las viviendas de los vecinos».
Las obras del centro social también se han convertido en un tema peliagudo en Teatinos. Y es que a los vecinos no terminan de convencer ni las terminaciones del edificio ni los tiempos de ejecución. El retraso de casi dos años en los trabajos «ha servido de poco», según los representantes del barrio, «para encauzar un proyecto que desde un principio se planteó mal». «Todo se ha hecho de mala manera y sin materiales de calidad. No hay dinero para inaugurarlo antes de 2012 como se prometió», lamentaron.
El presidente critica que no se hayan construído aún las pistas de pádel previstas en el recinto, así como la zona de aparcamientos -reducida a una parcela de gravilla-, ni se haya unificado al equipamiento unas pistas polideportivas municipales en muy mal estado.