Lleva casi veinte años sobre los escenarios y no ha perdido su frescura ni su sentido del humor. Pasión Vega vuelve a pisar hoy y mañana las tablas del Teatro Cervantes para presentar su último trabajo discográfico, 'Sin compasión', un álbum en el que la artista viaja por diferentes estilos musicales y que constata su madurez creativa. Y es que tal y como confesaba ayer en la presentación de estos recitales, cada vez se siente más libre para hacer lo que le apetece en cada momento: «Ahora soy la Pasión Vega que siempre quise ser, pero eso no se puede lograr si no hay un trabajo previo y una lucha», añadió la cantante.
Su «gran amigo» Manuel Carrasco, Pedro Guerra -«que compone siempre de manera muy sencilla y serena, con sus mensajes dulces y despejados», señaló Pasión Vega-; el gaditano Jesús Bienvenido, con el que lleva años trabajando; Paloma Ramírez, Ricardo Ribera y Antonio Romera -«con un tema que habla sobre esa heroína cotidiana que es la mujer trabajadora»- firman las letras de los temas de su nuevo disco. Un álbum «lleno de influencias, ya que está muy presente lo mestizo pero sin perder la raíz, ese norte que en este caso está en el sur, en Andalucía», indicó.
Para ella interpretar canciones de grandes compositores, como hace en este disco y como ha hecho a lo largo de su carrera artística en otras ocasiones, es algo que le da tranquilidad. «Me tranquiliza cantar una canción que ha emocionado y cada vez me da más serenidad, ya que soy consciente de que tengo un gran tema entre mis manos», reflexionó la artista.
Canciones con vida propia
Las canciones de 'Sin compasión' compondrán el hilo argumental de sus dos recitales en el primer espacio escénico malagueño, en los que la cantante repasará también durante dos horas los grandes éxitos de su repertorio, «además de clásicos de la copla y muchas sorpresas», según adelantó Pasión Vega. Unos conciertos para los que ayer estaban prácticamente agotadas las entradas, por lo que el lleno está asegurado, algo que para la cantante supone «una alegría y una gran satisfacción», aunque cada vez afronta estos retos «más nerviosa, por la propuesta escénica, estética y musical que ofrecemos al público».
Para esta puesta en escena una de las grandes dificultades con las que se ha encontrado la artista ha sido seleccionar los temas que forman parte del recital, por lo amplio que es su repertorio. En este sentido, Pasión Vega agregó: «Me interesa que la gente conozca las canciones nuevas y que a estas composiciones les pase igual que a mis grandes éxitos, que a base de cantarlas y cantarlas en los escenarios vayan adquiriendo vida propia y se queden para siempre en el corazón del público».
Y es que el directo es lo que garantiza el futuro de la música, en opinión de la cantante de corazón malagueño, que tras diecisiete años en el mundo de la música reconoció que le cuesta trabajo pensar que ante los problemas que vive la industria y la piratería haya que buscar nuevos caminos. «Pero los artistas también tenemos que replantearnos hacer las cosas bien, sin prisas, y no proyectar las carreras de los músicos como un producto de usar y tirar sino algo más duradero. Tenemos que ser abiertos de mente igual que nos acomodamos al CD cuando todavía estábamos con las cintas de casete, apostar por las descargas legales, como ya hace mucha gente. Hay que dar un mensaje positivo, porque la música forma parte de todo lo que hacemos, va con nosotros siempre, está ahí y la necesitamos. Y los directos siempre van a tener una validez completa, la gente no va a dejar de ir al teatro pero sí va a exigir cada vez más calidad», sentenció.
Músicos eclécticos
Además, consideró que «sobre el escenario las canciones crecen todavía mucho más, por lo que nosotros jugamos con ellas en el directo, las mecemos y las cuidamos». Todo ello en unos recitales en los que contará con la dirección musical del pianista Jacob Sureda, que forma parte de una banda integrada por José Vera, Roberto Jabonero, Paco Rivas y Vicente Climent. Unos músicos que Pasión Vega calificó como «muy diferentes y eclécticos, que han hecho un gran esfuerzo para abrir sus mentes y adaptarse a lo que yo les pedía, dando vida a unos sonidos muy sencillos y muy terrenales, enraizados y étnicos.
Ritmos y sonidos de variada procedencia para unas composiciones incluidas en su disco 'Sin compasión', en las que aborda temas sociales, como también reflexiones sobre el amor, el desamor, los celos, el despecho y la vida en general, tal y como sentenció Pasión Vega.