En un momento en el que la crisis mete la tijera en todos los festivales de cine -algunos incluso los corta de raíz-, hay actos que cobran especial importancia. El Ministerio de Cultura sella su apuesta por el Festival de Málaga Cine Español y entra en su máximo órgano de dirección a través del Instituto de la Cinematografía y de la Artes Audiovisuales (ICAA). Solo San Sebastián y el Festival Iberoamericano de Huelva contaban hasta el momento en su consejo de administración con un miembro del departamento de Ángeles González Sinde.
Ambas instituciones -el alcalde de Málaga como presidente de la sociedad del certamen y Carlos Cuadros como director del ICAA- han firmado un convenio que sienta las bases de una colaboración «especialmente relevante para la difusión y promoción de la producción cinematográfica española en sus facetas de producción, distribución y exhibición», según indica en el acuerdo.
De esta forma «se institucionaliza la participación del Ministerio», resaltó Carmelo Romero, director del certamen. «Demuestra que cree que el Festival de Málaga es un instrumento muy importante para la cinematografía española», añadió su coordinador general, Juan Antonio Vigar.
El paso al frente del Ministerio de Cultura se produce pocos días después del paso atrás de la Junta de Andalucía. El consejero de Cultura, Paulino Plata, anunció hace una semana la retirada de la subvención al Festival de Málaga (100.400 euros en la pasada edición) ante la necesidad de «priorizar el gasto». En este sentido, el concejal de Cultura, Damián Caneda, insistió ayer en la importancia de que el Gobierno andaluz forme parte del certamen con una mayor aportación económica -«no menos de 500.000 euros», dijo- y con más peso en la toma de decisiones.
Unos van... y otros vienen. Catorce años ha tardado el Gobierno central en implicarse de lleno en el único festival del país dedicado en exclusiva al cine español. Lo hace con un convenio de carácter indefinido con el que Ángeles González Sinde deja atado el compromiso de Cultura con Málaga para el ministro que tome el testigo tras el 20 de noviembre. No obstante, queda pendiente su desarrollo. Se trata de «un convenio marco» donde se fija por escrito la apuesta de Madrid, pero en el que habrá que seguir trabajando para concretar detalles.
Presupuesto
De hecho, el documento no especifica una dotación económica. Según el festival, se está a la espera de que el nuevo Gobierno que salga de las urnas apruebe los Presupuestos Generales del Estado para 2012, paralizados por las elecciones. Como mínimo se partirá de lo aportado en la pasada edición, unos cien mil euros, pero el objetivo es ir a más. «La idea es que haya una paulatina subida hasta llegar a una cantidad importante», declaró el concejal de Cultura, Damián Caneda. No en vano, la ayuda que recibió Málaga en 2011 queda muy lejos de lo que se llevó San Sebastián: un millón de euros.
El convenio se completa con un protocolo en el que se regula la incorporación del director general del ICAA al consejo de administración. Dado que el número de miembros está limitado a nueve, Carlos Cuadras entra en el órgano por Jerónimo Pérez Casero, presidente de la Cámara de Comercio, tal y como se acordó en un reciente pleno del Ayuntamiento de Málaga. «El que Cuadros esté involucrado directamente llevará a tener sin duda una mayor colaboración con el instituto y el Ministerio para desarrollar proyectos conjuntos», declaró Romero.