El uso -en realidad, el abuso- de algunas palabras termina por anestesiar su signicado. Sucede sobre todo con los adjetivos. Por ejemplo, histórico. Aunque todavía quedan acontecimientos dignos de ese calificativo, como la elección del primer afroamericano como presidente de los Estados Unidos (EE UU). Sucedió hace tres años y en aquella campaña hubo otros hechos merecedores de la coletilla 'histórica'.
Uno de ellos se refiere a la manera en la que los asesores de Barack Obama manejaron su estrategia comunicativa para abrir la puerta del Despacho Oval de la Casa Blanca. Nunca hasta entonces, Internet, las redes sociales y, en suma, los modos de producción colaborativos demostraron tamaña onda expansiva. Una tendencia que ofreció uno de sus mejores ejemplos en la web www.designforobama.org, donde multitud de diseñadores colgaron sus carteles, al tiempo que los cedieron para la campaña del candidato demócrata.
El cineasta Spike Lee y el diseñador Aaron Perry-Zucker seleccionaron 80 de esos carteles para una exposición estrenada en 2009 en el Museo San Francisco de La Paz (Bolivia). Un montaje que a partir del próximo día 11 recalará en la capital malagueña de la mano de la Embajada de EE UU en España y la Fundación Málaga. Las dimensiones del proyecto hacen necesaria la sede compartida, así que la Escuela de Bellas Artes de San Telmo y el Archivo Municipal exhibirán estas creaciones hasta principios de diciembre.
Para el profesor de Diseño Gráfrico de la Escuela de San Telmo, Alfonso Simón, los carteles expuestos destilan «las mismas caractertísticas que definen el propio movimiento que surgió como apoyo a la candidatura de Obama: frescura, ilusión, espontaneidad, alegría, esperanza, etc.».
«Las campañas electorales, y sobre todo las de los partidos mayoritarios, no suelen ser atrevidas ni originales: tienen mucho miedo a equivocarse y ofender al votante. Por eso, son más anestesiantes que vigorizantes, son aburridas y previsibles, llenas de lugares comunes. Sin embargo, estos carteles experimentan, usan la imagen del candidato de maneras arriesgadas, rompen con el tono y los mensajes tradicionales de las campañas políticas...», en palabras de Simón.
«Iniciativas similares, aunque con menos repercusión, ya han tenido lugar en España en torno a temas como la oposición a la guerra de Irak, la solidaridad con Japón tras el terremoto de este año o el apoyo al movimiento 15-M. En el caso de los carteles de apoyo a Obama, la alta participación y la calidad de los trabajos tienen una relación directa con el entusiasmo popular que despertó su candidatura», argumenta el profesor.
Construir una imagen
Tras pasar por Madrid, Valencia, Gran Canaria y Barcelona, Málaga representa por ahora la única parada andaluza de 'Desing for Obama'. «Nos parece muy interesante reflexionar sobre los hallazgos en materia de comunicación que ofreció la campaña de Obama, cuya imagen se construyó a partir de múltiples aportaciones colectivas, como ilustra esta exposición», sostiene el director de la Fundación Málaga, Pedro Martín-Almedro.
Una exhibición que recalará en la agenda cultural de la ciudad en un momento más que propicio: en plena campaña electoral a la presidencia del Gobierno español. Una pertinencia destacada por el concejal de Cultura Damián Caneda, quien valora el «notable interés» de la muestra
Cierra Simón: «Este proyecto puede ayudar a conocer y comprender mejor algunos aspectos de un hecho histórico, como fue la campaña electoral de Obama y el movimiento de apoyo que surge de manera espontánea. Pero también para debatir sobre la dimensión social del diseño; de su fuerza como herramienta de dinamización social y generadora de discurso». Bien vendrá esa reflexión en los días de ruido y furia electoral.