Hallado en el año 1956 en la casa número 94 de la calle González Marín de Cártama, 'El nacimiento de Venus' es un mosaico romano de seis metros de largo por cuatro de ancho, datado del siglo II después de Cristo, que representa en el centro el momento en que Afrodita, con larga cabellera y sobre una gran concha, llega empujada por el soplo de los dioses y arrastrada por los delfines a la playa de una de las islas que tradicionalmente se le suelen dedicar.
Por primera vez, y cinco décadas después de haber sido descubierta, esta pieza podrá verse en el museo del Palacio de la Aduana, pero para ello, la Consejería de Cultura, a través del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), está llevando a cabo su restauración. Hasta el momento, el IAPH ha realizado, entre otras fases de trabajo, la extracción de muestras y confección de un mapa de daños para conocer el estado de la obra; la eliminación de la primera capa del mortero de cemento basto; la limpieza del mortero y teselas; la unión de piezas con resina, y finalmente terminar con la introducción del mortero en las juntas, fisuras y grietas del mosaico para recomponer todos los vacíos.
Por otra parte, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico ha iniciado los trabajos previos a la intervención sobre el hipogeo púnico, estructura arqueológica que constituye una pieza inédita dentro de los fondos del Museo de Málaga y que se incorporará al nuevo programa museológico del Palacio de la Aduana, según informó ayer la Junta. Los técnicos del instituto tienen previsto comenzar en septiembre la tarea de eliminación del bloque de hormigón que sirve de protección a esta tumba fenicia de forma cuadrangular, que fue hallada a finales del siglo pasado en la calle Mármoles de la capital malagueña.
Seis obras
El mosaico romano de la diosa del amor, la belleza y la fertilidad y el hipogeo púnico integran un conjunto de un total de seis obras de la colección permanente del Museo de Málaga, que pasarán a formar parte de las más de 10.000 obras del patrimonio histórico andaluz que han sido restauradas en los talleres del IAPH durante sus más de dos décadas de vida.
Así pues, a las dos piezas previamente mencionadas, hay que añadir cuatro óleos: 'El milagro de Santa Casilda', de José Nogales Sevilla; 'El quite', de Enrique Simonet, y 'En la puerta del cuartel', de Enrique Jaraba Jiménez, así como la escultura en madera 'San Francisco de Asís', de Gutiérrez León.