Decir Silicon Valley es decir Apple, Google o HP; es hablar de tecnología, emprendedores, competitividad salvaje, capital riesgo, 'business angels'... Su solo nombre es capaz de excitar la imaginación de cualquier emprendedor del ámbito tecnológico. La diferencia entre antes y ahora es que hay empresarios locales que se están atreviendo a pasar del deseo a la realidad; que están construyendo su propio sueño americano. La primera compañía malagueña en poner un pie en el mitificado Valle del Silicio fue, el pasado mes de octubre, Yerbabuena Software. Y probablemente no será la última, a juzgar por los planes que barajan otras jóvenes firmas como Clock Technology o Indiestudio.
Pero Estados Unidos es mucho más que el Silicon Valley. Actualmente existe ya un puñado de compañías malagueñas, en su mayoría ligadas a actividades tecnológicas, que mantienen presencia física en el país norteamericano. Una de las más veteranas es AT4 Wireless, que tiene delegación allí desde los tiempos en que se llamaba Cetecom, pero además abrió en 2007 un laboratorio de ensayo dedicado a comunicaciones inalámbricas en Herndon (Virginia) que ha sido pionero en la tecnología Wimax y cuenta actualmente con más de treinta ingenieros trabajando.
Más recientemente inauguró su filial americana Airzone, otra empresa del PTA que se dedica a desarrollar dispositivos de climatización inteligente. Tras varios años preparando su salto al mercado americano -el más potente del mundo en lo que a aires acondicionados se refiere-, la firma lleva desde finales de 2010 vendiendo su producto allí junto a una empresa local llamado Nordine, que tiene su sede en la ciudad sureña de Sant-Louis.
«No ha sido nada fácil», explica su director general, Antonio Mediato. «Han sido años de trámites, homologaciones, adaptaciones del producto, búsqueda de un socio local... Allí no se puede entrar de cualquier manera. Pero finalmente lo hemos conseguido y hoy puedo decir que Estados Unidos será uno de los mayores focos de negocio para nosotros a medio plazo», asegura.
El mayor mercado
Otra compañía que considera Estados Unidos como un mercado estratégico es Isofotón. De hecho, la compañía va a poner en marcha próximamente una planta de ensamblaje de paneles fotovoltaicos en el estado de Ohio, tras conseguir un contrato para suministrar 50 megawatios a la que será la mayor planta solar de la nación. Isofotón invertirá entre 25 y 30 millones en este proyecto, que considera vital para ganar presencia en uno de los países que más impulsará las energías renovables en los próximos años. Paralelamente está impulsando su actividad comercial acudiendo a ferias y otros eventos relacionados con su sector.
Los planes de futuro de Novasoft también pasan por el continente americano tras su proyecto de fusión con la multinacional Grupo SMS, que tiene su cuartel general en California. La presencia de dicha empresa, además de en Estados Unidos y España, se extiende por Argentina, Brasil y Venezuela, países que la firma malagueña considera estratégicos para su expansión.
Entre las firmas malagueñas más asentadas en territorio norteamericano también hay que citar a Optimi, empresa de telecomunicaciones móviles nacida en el PTA que ha sido recientemente absorbida por la multinacional Ericsson. Por otra parte, no hay que olvidar a las más de 200 compañías de la provincia que, aunque no estén asentadas físicamente allí, exportan sus productos o sus servicios. Hojiblanca, Málaga Virgen, Óxidos Rojos de Málaga figuran entre las más destacadas. El año pasado, las ventas malagueñas a EE UU crecieron casi un 20%.