El Real Madrid, con un Cristiano Ronaldo que marcó cuatro tantos, se paseó en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla y con su victoria (2-6) impidió que hoy el Barcelona tenga la oportunidad de cantar el 'alirón' anticipado como campeón de Liga en el partido que le enfrentará al Espanyol en el Camp Nou.
La formación madridista, después de la decepción que supuso la eliminación en las semifinales de la Liga de Campeones de Europa a manos de los azulgranas y de que virtualmente haya acabado la temporada al tener muy escasas opciones de ser campeón de Liga, tiró de profesionalidad y calidad para llevarse el partido.
El Real Madrid, sin Carvalho y Di María, ambos sancionados, y sin Sami Khedira, como bajas más significativas, pero con el brasileño Kaká, los portugueses Pepe y Cristiano Ronaldo o el francés Karim Benzema en el terreno, no tuvo ningún problema para controlar el juego en todas sus facetas.
Benzema ya avisó de que su equipo no venía a pasearse y creó los primeros peligro ante el meta Javi Varas, lo que fue el preludió del 0-1, logrado por Sergio Ramos de cabeza a la salida de uno de los numerosos córneres que el conjunto madridista botaba. Lejos de bajar la intensidad, el equipo de Mourinho se mantuvo claramente superior a un rival entregando y se fue al descanso con el partido resuelto (0-3).
En la segunda parte, con el Madrid con los deberes hechos y el Sevilla algo enrabietado, se vio un partido algo más equilibrado en sus inicios y llegaron los primeros tiros a puerta de los locales, aunque los visitantes redondearon la goleada.