El entorno del Saladillo-Matas Verdes de Estepona tiene innumerables atractivos medioambientales que hacen de este espacio natural uno de los lugares singulares de la costa mediterránea. Una rica y variada fauna y flora que convive en uno de los últimos reductos de un cordón dunar único en el litoral malagueño. La preocupación por preservar estos valores ha traspasado las fronteras nacionales. Una queja de un particular danés ha señalado este privilegiado enclave en el mapa europeo. La comisión de Peticiones del Parlamento europeo decidió el pasado jueves mantener abierta esta queja sobre el «impacto medioambiental» de un «nuevo hotel» en Estepona, tras admitir la petición a trámite en marzo del año pasado y pedir un informe al respecto.
La peticionaria solicita que el Parlamento europeo se ocupe de este asunto e investigue hasta qué punto este proyecto de construcción «tan extenso y contaminante, y la consecuente violación de los derechos de los ciudadanos afectados, es coherente con la normativa comunitaria aplicable». La preocupación de este ciudadano es que un proyecto urbanístico perjudique el entorno El Saladillo-Punta de Baños.
En los alrededores de esta zona, el Ayuntamiento de Estepona tiene desde hace años sobre la mesa un proyecto para crear una clínica de día con terapias de rehabilitación y 'spa'; ademas de un Instituto de Investigaciones Marinas, entre otras instalaciones. Todo ello, en una parcela que se encuentra en la espalda de este enclave, en la playa de Casasola. Fuentes municipales aseguraron a este periódico que «no hay nada» definido sobre esto.
Protección de la naturaleza
Bruselas ha solicitado información a las autoridades españolas competentes sobre el cumplimiento de los requisitos aplicables establecidos por la legislación europea en materia de medio ambiente, según la documentación de la Comisión de Peticiones del Parlamento, a la que tuvo acceso este periódico.
En el fondo del asunto se encuentra una investigación sobre una posible aplicación «incorrecta» de las normas en materia medioambiental, sobre todo en lo referente a la evaluación de impacto ambiental, la protección de la naturaleza y la participación pública.
La finca sobre la que se proyecta esta iniciativa es de titularidad privada. En la década de los cuarenta, fue adquirida por un particular que la preservó de las distintas pulsaciones urbanizadoras que sufrió el litoral como consecuencia del auge inmobiliario.
Quienes promueven la iniciativa han presentado documentación sobre la implantación del proyecto. «El concepto, que no existe en otra zona, prevé unas instalaciones de desarrollo sostenible inmersas en un mar verde», explicaron hace meses fuentes relacionadas con los impulsores de la iniciativa.
El complejo dunar del Saladillo-Matas Verdes mantiene desde hace décadas una lucha por sobrevivir a la acción del hombre. La construcción de urbanizaciones arrasó parte de este entorno natural que se ha quedado limitado a unos 200 metros de anchura. Las especies como el alcornocal y la coscoja crecen detrás de la zona más frondosa del cordón dunar. Son los únicos ejemplares que existen sobre arena en el mediterráneo andaluz.
Todas estas singularidades han sido objeto de una investigación que dieron como resultado la publicación del libro 'Dunas litorales y fondos marinos del Saladillo-Matas Verdes. Estudio integrado para su declaración como reserva marítimo terrestre'. Las conclusiones de este estudio se trasladaron a la administraciones públicas que tienen competencia para resguardar este enclave. Hasta el momento la única protección que existe es la que la Unión Europea otorgó a finales del año 2008 a los fondos marinos Saladillo-Punta de Baños, localizados frente al complejo dunar, mediante la declaración de Lugar de Interés Comunitario de la Red Natura 2000. Tres años después, la Eurocámara decidirá si este enclave del litoral malagueño se encuentra en situación de peligro.