Cuentan las leyendas que las almas de muchos suicidas vagan eternamente por el bosque Aokigahara, un extenso paraje a los pies del monte Fuji. Un espacio natural incomparable conocido por ser el lugar en el que más suicidios ocurren en todo el mundo. Un grupo de japoneses pusieron sobre aviso a Juan Torres, más conocido como El Torres. El artista malagueño, ya habitual en el mercado norteamericano, encontró ahí el «escenario perfecto» para su nueva obra. Después de la buena acogida de 'El Velo', Estados Unidos le pedía otro libro de fantasmas. No lo pensó. Se puso manos a la obra y de allí salió una nueva historia de terror. La que surge a partir de la ruptura sentimental de Masami y Alan. Masami decide suicidarse en el bosque y su fantasma hace acto de aparición para atormentar a su antiguo amor. Ahí empieza la aventura de 'El bosque de los suicidas' (Dibbuks).
Ni El Torres ni Gabriel Hernández, la otra parte contratante de 'El Velo' y de éste, imaginaban la respuesta. «Pensábamos que habíamos tocado techo, pero la crítica y el público nos han elogiado mucho más de lo que esperábamos, estamos muy sorprendidos», confiesa el malagueño ante piropos como «una soberbia obra de terror», según 'The Review Group Week'; «excelente», en opinión de Greg Burgas, de 'Comic Book Resources'; o «una increíble historia de fantasmas nacida de la vida real», para 'Star Clipper'.
Si no bastaba con eso. Su paso por el Salón del Cómic de Barcelona lo ha confirmado. Ayer acaparaban todas las miradas. Y no solo por 'El bosque de los suicidas'. El Torres también creó expectación por 'La huella de Lorca' (Norma Editorial).
«El primero ha llamado la atención de los lectores; el otro, mucha atención mediática», advertía desde la Ciudad Condal el malagueño, que se ha asentado en el género de terror y en mayo publicará con Image Comics en Estados Unidos 'Drums', una historia de santería y asesinatos ambientada en Florida, pero documentada en Málaga.
Lejos de una biografía
Nada que ver con 'La huella de Lorca', el primer cómic sobre el poeta granadino. Según El Torres, un «tebeo de Lorca sin Lorca» que firma junto a Carlos Hernández. Como explica, la idea era romper. No querían hacer una biografía al uso. Así que se aproximaron a la figura del autor de 'Yerma' a través de los ojos de otros. En este caso, es un protagonista elusivo. «Toda la historia gira en torno a él, pero él físicamente se ve muy poco, en apenas nueve viñetas», aclara el malagueño. Eso sí, aparece y desaparece, pero siempre está presente en la historia. De ahí el título, en referencia a la impresión que dejó el escritor en todo el mundo.
Y todo como si fuera un viaje de la compañía de teatro La Barraca. Con un guión estructurado en doce capítulos en los que se narran episodios basados en anécdotas y hechos reales protagonizados por amigos o conocidos del escritor. Una labor de investigación que les ha hecho descubrir algo más al granadino. «Cuando lo estudias te das cuenta de que Lorca no solo era grande como poeta, sino también como persona», argumenta El Torres, convencido de que este tipo de títulos pueden servir de «puente entre los aficionados al poeta y los cómics, y entre los amantes del cómic y el personaje».