Poco antes de morir, Jean-Louis Dumas, que permaneció 22 años al frente de Hermès, le pidió al fotógrafo sudafricano Koto Bolofo que se metiera en los talleres de la mítica casa francesa. Nadie sabe por qué ni con qué intención, reconocen portavoces de la 'maison'. El jefe se llevó el secreto a la tumba. «Nunca podremos saberlo ya», insisten. El misterio ha salido ahora a la luz.
Nueve años después de aquel enigmático encargo, Bolofo muestra las entrañas de la firma famosa por sus productos de cuero y carrés. La trastienda de la compañía que ha elevado a categoría de icono objetos como el bolso 'Kelly' -inspirado en la princesa Grace de Mónaco- y la pulsera 'Chaîne d'Ancre' (1938) aparece recogida en un grueso libro compuesto de once volúmenes. Su título: 'La Maison'. Sobran las palabras.
Bolofo es el primer artista que ha tenido «acceso ilimitado» a los rincones más secretos de la empresa fundada en 1837 por Thierry Hermès, un alemán que se exilió a Francia por su fe protestante y montó un negocio de talabartería y arneses. Las fotografías exploran cada faceta de la artesanía de una marca que inventó la cremallera. Desde la fabricación de sillas de montar y los pañuelos de seda estampados hasta la confección de ropa y zapatos. El artista metió su cámara en los talleres de piel que la firma tiene en una de las principales arterias del lujo parisino -Faubourg Saint Honoré- y en Pantin, a las afueras de la capital gala. En ellos se fabrican a diario 200 bolsos. También se hacen sillas de montar, baúles de camarote, que necesitan 350 horas de media, agendas, correas de reloj...
Todos los departamentos tienen nombres evocadores: el cinturón, el viaje, el bolso ribeteado, el corte central... El artista plasmó a algunos de los 350 marroquineros que trabajan en ellos. Su edad media es de 35 años. Los más veteranos llevan 40 años en 'la casa'. Sus imágenes evocan emociones , olores, atenciones. Cada 'padrino', explican portavoces de Hermès, toma bajo su tutela a un recién llegado y le enseña habilidades manuales. Tradición. Al cabo de seis meses, el novel «termina su primer bolso». Pero le harán falta de dos a cinco años para adquirir la 'mano Hermès'. Las mismas con las que algún día confeccionará el 'Petit sac a courroies pour dame', un modelo cuyas depuradas líneas fueron diseñadas a principios de los años 30. Trabajan siempre a las mismas horas. Desde las 7.30 a las 17.30 para aprovechar la luz de París.
Bolofo también capturó a 'el nariz', nombre con que se distingue a los creadores de perfumes. Fragancias como 'Eau de Orange verte' han alcanzado la condición de legendarias. Como todos los demás productos, se entregan en las famosas cajas de las tapas naranjas y adornados con su inconfundible logotipo: el carruaje ducal tirado por caballos. Tampoco podía faltar el 'molde de collar', un «emocionante instrumento» para ajustar con precisión al cuello del equino.
La tribu de los 'Shotos'
Bolofo, que ha dirigido campañas publicitarias para Louis Vuitton y Dom Pérignon y realizado cortos para revistas como 'Vogue', 'Vanity Fair' y 'GQ', trabó una fuerte amistad con el anterior presidente de Hermès. Se conocieron en 2002. «Al preguntarme de dónde era y decirle que de Lesotho, en Sudáfrica, se quedó impresionado. Se entusiasmó. Me explicó -recuerda este artista criado en Gran Bretaña- que su tatarabuelo era un misionero y cómo los 'Sothos', mi tribu, le habían protegido». Aquella confesión sirvió para que «el señor Dumas me diera la bienvenida como su primo». Y de paso le concediera también carta blanca para fotografiar «todo lo que me gustara» de una empresa que anda ya por la sexta generación. El grupo del magnate Bernard Arnault se ha hecho con el 14,2% tras desembolsar 1.450 millones de euros.
Durante los años que Bolofo anduvo por Hermès no dejó ni un rincón sin fotografiar. Se adentró en la 'cueva de pieles', donde se conservan al abrigo de la luz y «con un grado de higrometría preciso», «los pellejos» seleccionados para cautivar a los clientes de este lujo artesanal: avestruz, cabritilla, skipper (búfalo de agua de Pakistán), cocodrilo, lagarto, pecarí... A cada piel los artesanos le dan su propio sentido de corte, bruñido, moldeado, plegado... Bolofo también retrató a Pierre Anne, el encargado del taller 'Maleta', que le fabricó un bar portátil a Sammy David Jr., y captó el 'hilo de lino' con que se cosen los bolsos y que siempre se impregnan a mano con cera de abeja para darle un carácter 'engominado'.
Con su cámara muestra el secreto de unos productos que transmiten «una gran autenticidad». Pero, como repite Emile Hermès, «no nos feliciten. Nosotros sólo nos ocupamos de que los objetos nazcan. Son ustedes los que les dan vida».