La comarca del Guadalhorce ha experimentado un preocupante aumento de los casos de robo en las últimas semanas, según ha denunciado Guadalpyme, el colectivo empresarial que agrupa a negocios de cinco municipios (Álora, Cártama, Pizarra, Almogía y Valle de Abdalajís). Según esta asociación, entre los días 7 y 10 de este mes la Guardia Civil ha detenido a un total de ocho personas por distintos casos acaecidos en establecimientos de la zona, una situación por la que los comerciantes han hecho saltar la voz de alarma.
«Felicitamos a la Guardia Civil por el trabajo realizado, ya que son continuas las detenciones de los presuntos autores, pero consideramos que deberían dotarse de más efectivos para estos municipios, pues la estadística señala que los robos a empresas van en aumento», declararon desde Guadalpyme.
Entre los últimos casos que se han registrado, citaron la sustracción de 30 ventiladores para ganadería y material eléctrico por valor de 3.000 euros en una explotación ganadera en Pizarra; el robo de combustible en una fábrica de harina también en Pizarra o el asalto nocturno a un bar de Álora donde los delincuentes se llevaron como botín la recaudación de una máquina tragaperras. Además, días atrás trascendió otro robo en una finca en Casarabonela en la que los autores se hicieron con 27 cabezas de ganado por valor de 1.890 euros, mientras que en enero cuatro encapuchados atracaron un bar en la barriada de El Puente (Álora), hiriendo a su propietario.
Cambios de patrullas
En casi todos estos casos, la Guardia Civil ha arrestado a los sospechosos, según el colectivo empresarial, que, no obstante, critica que se ha producido una reestructuración en los turnos de las patrullas que vigilan la zona, de forma que ahora no se va a poder garantizar el servicio las 24 horas.
Por otro lado, Guadalpyme alertó sobre un incremento de los fraudes a través de Internet y que han afectado a la comarca. En concreto, denunció un reciente caso en el que el ordenador de la persona estafada fue infectado con un programa espía que rastreaba las claves de seguridad de las cuentas bancarias.