La crisis ha entrado de lleno en los laboratorios, que no escapan al recorte presupuestario que han sufrido todas la consejerías en el último año. La Junta de Andalucía exigió apretarse el cinturón y eso en el ámbito investigador se ha traducido en un tijeretazo del 50% en las ayudas que reciben los grupos acogidos al Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación 2007-2013 (PAIDI). En concreto, en Andalucía, se ha pasado de un presupuesto de 12,4 millones de euros en 2009 a los 7,1 millones el pasado año.
La Universidad de Málaga (UMA) no ha sido una excepción y sus 230 grupos de investigación se han visto afectados en mayor o menor medida por la reducción de unas ayudas concebidas para financiar, entre otros conceptos, gastos corrientes y nuevas contrataciones para promover la incorporación de mujeres y jóvenes al tejido investigador andaluz.
Málaga ha pasado así de recibir 1,3 millones de euros en 2009 a tan solo 680.000 euros en 2010, lo que ha supuesto que una docena de grupos «no hayan visto ni un euro del Plan Andaluz durante el pasado año», precisa el vicerrector de Investigación de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez.
Su malestar, compartido por el resto de sus homólogos andaluces, quedó patente durante la reunión que la sectorial de vicerrectorados de Investigación de Andalucía celebró este mes en Málaga. Una preocupación que al día siguiente tuvieron la oportunidad de transmitir en persona al secretario general de Universidades de la Junta, Francisco Triguero.
Receptivo ante las demandas de las universidades, Triguero explicó que ante la delicada situación económica, «nos vimos obligados a este recorte, pero con el que los proyectos de excelencia, los más estratégicos para la comunidad, apenas se han visto afectados», detalló.
Efectivamente, de los 48 millones que en 2009 se destinaron a proyectos de excelencia en Andalucía, se pasó a 45 millones en 2010. Una reducción «casi inapreciable», según Narváez, para la Universidad de Málaga, que con una treintena de ellos recibió en 2009 cuatro millones de euros.
En los proyectos de excelencia se incluyen los de promoción general del conocimiento; los proyectos motrices, cuyo requisito es la subcontratación de una empresa para la realización del mismo, con el objetivo de construir relaciones con el exterior e impulsarlo económicamente; proyectos relacionados con el sector audiovisual y por último, los relacionados con el olivar andaluz.
En términos generales, la macroorden de investigación que aprueba anualmente la Junta de Andalucía y que incluye todas las líneas de incentivos ha evolucionado de los 140 millones aprobados en 2008, a los 150, en el año 2009, y, finalmente, a los 115 millones en 2010.
Otras líneas de financiación atienden a la actividad científica (estancias en el extranjero y publicación de revistas, entre otros); formación de doctores, y mejora de infraestructuras y equipamiento, «donde las inversiones más grandes se realizaron en los primeros años del plan plurianual 2006-2010 y justifica la reducción de inversión de este último año», aclara Francisco Triguero.