Los chiringuitos de Estepona superan otro trámite para poder iniciar la obra de reubicación y construcción de las nuevas instalaciones, adaptadas a las especificaciones del Ministerio de Medio Ambiente. La Dirección General de Costas ha remitido al Consistorio esteponero las actas de replanteo -documento contractual que se realiza después de comprobar el planteamiento de la obra- de un total de 20 instalaciones que se ubicarán en la zona de dominio público marítimo-terrestre, y que ya disponen de las correspondientes concesiones por parte del Ministerio de Medio Ambiente. Los técnicos del organismo estatal se desplazaron hace un par de meses a la localidad para trasladar al terreno los parámetros de la reubicación acordados sobre plano.
Pero desde la Asociación de Chiringuitos de la provincia de Málaga no están de acuerdo con los emplazamientos de algunas instalaciones. «Son escollos salvables pero habrá que hacer unas alegaciones en tres o cuatro casos», dijo ayer a SUR el presidente de este colectivo, Jorge Ortega.
Con este trámite de Costas, los empresarios pueden empezar a solicitar al Ayuntamiento la licencia de obra para la construcción de las nuevas edificaciones. Lo cierto es que los adjudicatarios de estos establecimientos de playa se están planteando la necesidad de pedir una prórroga de las concesiones administrativas, que se entregaron el pasado septiembre, y que contaban con un plazo de seis meses para que se pusieran en marcha las construcciones.
Sobre este aspecto, el presidente de la Asociación de Chiringuitos de la provincia de Málaga, aseguró que «va a ser complicado» que la obra se inicie antes del verano y que la intención del colectivo es empezarla en septiembre para no tener el litoral en construcción durante el periodo de mayor afluencia de bañistas. «Los que van ubicados en otro sitio sí podrán comenzar la obra antes del verano, pero los que van en el mismo emplazamiento en el que están ahora, no», esgrimió Ortega, que aseguró que el comienzo de la reubicación dependerá de la «premura» de las administraciones en cerrar todos los trámites necesarios.
Además de esta veintena de instalaciones, el litoral esteponero tendrá otras cinco instalaciones que se ubicarán en parcelas municipales. Éstas no están todavía adjudicadas, aunque la Demarcación de Costas ha informado favorablemente sobre su ubicación en la zona de servidumbre de protección y en terrenos adyacentes al dominio público no afectados por sus servidumbres. De hecho, su proceso de licitación aún no ha comenzado. El pliego de condiciones está expuesto en el tablón municipal del Ayuntamiento, pero el anuncio de la licitación todavía no se ha publicado en el Boletín Oficial de la Provincia.
Aprobadas las subvenciones
Las instalaciones de playa dejarán de ser de temporada y se convertirán en establecimientos abiertos al público durante todo el año. Los nuevos chiringuitos tendrán una superficie de 150 metros cuadrados, que incluirá una terraza cubierta. Se ubicarán en la parte superior de la playa o adosados al paseo marítimo para evitar la «innecesaria» invasión de la superficie útil de playa y con una distancia de 200 metros entre ellos, según las indicaciones establecidas por el Ministerio de Medio Ambiente.
La inversión para realizar las nuevas instalaciones superará los 300.000 euros. Los empresarios solicitaron ayudas a la Junta de Andalucía, que ya ha aprobado una subvención de 85.000 euros, según los interesados, que están pendientes de recibir la cuantía económica.
El proceso de negociación para la reubicación de los chiringuitos en el litoral esteponero se inició hace más de siete años. Desde entonces, además del tira y afloja mantenido con la Demarcación de Costas -dependiente del Ministerio de Medio Ambiente- para lograr su mantenimiento en la arena de la playa.
Con todo, el municipio esteponero es uno de los que tiene los trámites más avanzados de la provincia, ya que en la mayoría de municipios malagueños están pendientes de recibir las concesiones administrativas para la reubicación. Un paso que en Estepona se completó el pasado septiembre. En el caso del municipio vecino de Manilva, estos permisos están en tramitación.