Según el calendario, aún quedan tres semanas. Oficialmente, a tenor de los tiempos que marca la Ley de Comercio Interior de Andalucía, las rebajas de invierno comienzan el próximo 7 de enero. Sin embargo, con la fiebre consumista navideña como telón de fondo, decenas de establecimientos malagueños están aplicando estos días suculentos descuentos para animar las ventas y, de paso, hacer caja. Usar el término 'rebajas' está prohibido. Sin embargo, cada cual se refugia en un sinónimo distinto para esquivar la normativa: desde 'promoción especial', a 'oferta del 2x1' o 'precios de Navidad'. Los más internacionales incluso se atreven con el inglés: 'Special prices'.
Muchas denominaciones, pero una única estrategia: darle un empujoncito a Papa Noel y a los Reyes Magos. Y es que, en plena crisis, sus presupuestos están más ajustados que nunca. Las ofertas lanzadas por los comercios les permiten estirarlos con ahorros que, en muchos casos, para alivio de los bolsillos más apurados, alcanzan el 50%.
Basta con pasearse por cualquier arteria comercial de la ciudad para comprobar el sinfín de reclamos que salpican los escaparates. Los hay para todas las necesidades. Desde perfumes y cosméticos entre un 20% y un 40% más económicos (en Primor, Gala o IF), a ropa infantil (como la de Vitivic o Zapitos, en el Centro), pijamas (como los que ofrece la cadena Women Secret con tijeretazos de hasta el 50%) a vaqueros (en Carrera), zapatos, bolsos o cinturones (en Blancos o Javier Simorra) o moda femenina (en Azulay, Centro Moda, Chavala o Precchio, entre muchas otras firmas enclavadas en el Centro histórico).
Los presupuestos, al límite
Ana Romero, encargada de la perfumería If de Puerta del Mar, admite que estas fiestas, más que nunca, hay que darle un empujoncito a los clientes. «Tenemos que incentivar las ventas aprovechando la campaña de Navidad dado que la gente se mira mucho en el presupuesto», resume. Su negocio aplica estos días un descuento del 25% en todos los productos, aunque ella matiza: no son rebajas, «es una promoción especial puntual», aclara.
Desde la cadena Women Secret comparten este argumento. «Está claro que en tiempos de crisis hay que ofrecer más ganchos para que se venda. Primero lanzamos la oferta para nuestros socios y ahora la hemos extendido a todos y, aún así, cuesta vender pese a que algunos artículos están a mitad de precio. Además, prolongamos el periodo de devolución a sesenta días para que quienes compraran de forma anticipada no tuvieran luego ningún problema con los cambios», relata una de las empleadas de esta franquicia.
En la tienda de ropa infantil Vitivic también cuelgan desde mitad de noviembre el cartel que anuncia descuentos del 25% en todas sus prendas. Eva Rubio, dependienta de este negocio, se defiende alegando que se trata de una práctica generalizada. «La única diferencia es que todo el mundo usa los términos oferta y promoción en lugar de rebajas. Otros no lo anuncian y sin embargo cuando entras te encuentras que las están haciendo. Hay que vender como sea», añade.
Pero las franquicias y pequeños comercios no son los únicos que recurren al tirón de las ofertas. Las grandes superficies también se han apresurado a desplegar su artillería pesada para lograr que los malagueños pasen por caja. Fuentes de El Corte Inglés explican que casi todos los departamentos están aplicando descuentos. Por ejemplo, perfumería ofrece todas las grandes marcas un 25% más económicas y las principales firmas de confección están abaratando las etiquetas hasta un 40%. En la misma línea, desde Carrefour bromean con que este año «no hay excusa» para no regalar. Como muestra, algunas de sus promociones: 20% de oferta en la Xbox 360, entre un 20% y un 50% en juguetes, 30% en ropa de abrigo para niños o conjuntos de pantalón de hombre y camisa por 15 euros. Y para las cenas navideñas, 3x2 en mariscos rellenos o bogavantes vivos a 9 euros.
Una campaña decisiva
Preguntado por esta estrategia generalizada de bajar los precios, el presidente de la Federación de Comercio de Málaga, Enrique Gil, insiste en la importancia de sacar el máximo jugo de esta campaña navideña en la que, como precisa, se factura en torno al 20% anual. Al respecto, cuenta que la de invierno, de por sí, es una temporada difícil en Málaga por la particularidad del clima, que complica aún más la venta de ropa de abrigo. Para más inri, recuerda que este ejercicio, con la elevada tasa de paro que sufre la provincia, el rizo se riza. «El consumidor no tiene la alegría de otros años en el bolsillo, por lo que los comerciantes se ven obligados a dinamizar el consumo, de ahí los descuentos», apostilla. Eso sí, niega que sean ilegales, «si no se usa la palabra rebajas en teoría hay libertad».
Un informe de la publicación Consumer Eroski r difundido ayer revela que un 21% de los encuestados confiesa que esta Navidad buscará productos con descuentos. Los malagueños destacan como los más prudentes de todo el país a la hora de salir a comer fuera de casa estas fiestas (un 1% frente al 3% de la media nacional).