Acudir a una peluquería para arreglarse el pelo o la barba es compartir un rato agradable con el profesional si es que lo conoces. Una vez al mes, o dos veces para los que tienen poco pelo, se sumerge uno en un gigantesco babero que cubre todo el tórax y se deja que el peluquero haga su trabajo mientras mantienes una tertulia sobre los avatares de la vida. Política, ciudad, toros, deportes, amigos comunes... tienen cabida en esa charla. Ángel López, en el paseo de Reding, habla con pasión de las motos y de las nuevas tecnologías. De hecho, pone a disposición de sus clientes unos ordenadores portátiles ultraligeros -netbooks- para que los utilicen mientras esperan. Su padre, Antonio López, que fue el peluquero de Antonio Ordóñez cuando el maestro estaba en Málaga, se jubiló y el negocio lo heredó su hijo.
Eso ocurre con frecuencia en esta profesión. En algunos casos, a través de la escuela de la Asociación Provincial de Peluqueros de Caballeros, se ha contribuido a mantener este oficio como tradición familiar, dándole continuidad gracias a los hijos o sobrinos que han seguido los pasos de sus padres y tíos.
Mucho ha evolucionado la peluquería desde los tiempos que presidía la asociación el inolvidable Narciso Piñero -su local estaba en la calle Sancha de Lara- con el cercano apoyo de Tomás Ruiz. Piñero ya no está entre nosotros -falleció hace años- y Tomás dejó aparcada la profesión para encarar otros retos como pequeño empresario.
El número de negocios ha decrecido. Fundamentalmente, en el centro de la capital había peluquerías que tenían en plantilla entre cuatro y cinco oficiales, que atendían sin descansar a toda la clientela que se acercaba al local. Hoy día, en Málaga y provincia existe un total de 2.203 establecimientos de peluquerías, de los cuales 1.036 están situados en la capital. De estos, aproximadamente el 25% son exclusivamente de caballeros. Es decir, unos 250 establecimientos.
En los últimos tiempos han resurgido este negocio en diferentes distritos de la ciudad. Son peluquerías de caballeros, pero con cierto aire innovador, regentadas por jóvenes emprendedores que abandonan la antigua estética casi estándar de la peluquería de caballeros.
La asociación que los aglutina continúa, en esta ocasión por el empeño y dedicación de su actual presidente, Gabriel Ramos González, que ha querido aportar su granito solidario en nombre del colectivo. Ha suprimido la tradicional cena de Navidad por un aperitivo, y la diferencia -unos dos mil euros- será destinada a la organización no gubernamental Padre Huelin, que, entre sus muchas actividades, destacan el reparto de alimentos semanal, la búsqueda de empleo, orientación social y asesoramiento legal.
«Desde la asociación queremos hacernos eco de la difícil situación que están viviendo muchas familias malagueñas en estos momentos de crisis», comentaba Gabriel Ramos. Los peluqueros malagueños quieren motivar a otras entidades y empresas para realizar actos solidarios de esta naturaleza, con el fin de que las familias que lo estén pasando mal puedan ser algo más felices en estas fechas tan señaladas y emotivas.
El acto benéfico se celebrará el próximo día 27 de noviembre y será acogido dentro de la cuarta edición de 'Celebra Málaga, feria de bodas y celebraciones', en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, a partir de las 19.30 horas. Como siempre, un buen ejemplo el que nos dan los peluqueros de caballeros.