Los deberes están hechos. Sólo falta la calificación final a un trabajo iniciado hace dos años cuando la Universidad de Málaga decidió estar entre las mejores universidades, y no sólo de España, sino del mundo. La iniciativa que impulsaban en 2008 los ministerios de Ciencia e Innovación y el de Educación, bajo la denominación Estrategia 2015, para modernizar el Sistema Universitario Español está en su fase final. En juego está convertirse en Campus de Excelencia Internacional (CEI), pero también el prestigio académico a nivel mundial y, sobre todo, participar de una financiación de hasta 75 millones de euros para el desarrollo y ejecución de los programas de investigación e innovación elegidos.
Ayer, la rectora de la Universidad de Málaga, Adelaida de la Calle, presentaba conjuntamente con su homólogo sevillano en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid el proyecto 'Andalucía Tech', una apuesta decidida por la innovación y la investigación en los transportes y las energías renovables, junto a otros campos como la industria aeroespacial, la biotecnología, la comunicación y el turismo.
Su optimismo se dejaba notar tras la presentación, «pues todas las opiniones que hemos recibido han sido buenas», aunque no ocultaba cierta cautela en sus declaraciones. «Objetivamente, tenemos posibilidades reales de conseguirlo y de desarrollarlo, pero soy como Santo Tomás, que hasta que lo vea no lo creeré», confesaba mientras tomaba el AVE que le traía de nuevo a Málaga.
Su recelo estaba justificado después de que en la primera convocatoria de 2009, la Universidad de Málaga quedara en decimoséptimo puesto del medio centenar de universidades que optaban a convertirse en CEI, y obtuviera una mención de calidad, así como la denominación de 'Campus Excelente de Investigación y Transferencia' por dos proyectos: uno de turismo y otro de patrimonio en el que se presentó junto a las universidades de Jaén y de Huelva.
Aquello cayó como un jarro de agua fría y fue interpretado como un premio de consolación, por eso este año nadie quiere lanzar las campañas al vuelo. En este sentido, el vicerrector de Investigación de la UMA, José Ángel Narváez, confesaba que su impresión era buena, pero que hasta mañana jueves en que se hará público el dictamen final de la comisión de expertos convenía mantener la prudencia.
Entre los 22 proyectos que ayer se presentaron -14 de los cuales fueron preseleccionados el pasado mes de julio y otros ocho son planes de 2009 que no llegaron a obtener la calificación CEI-, ocho serán seleccionados. Entre los aspirantes se encuentran tres andaluces que engloban a un total de nueve universidades públicas de la comunidad. Son 'Andalucía Tech'; 'BioTic', de la Universidad de Granada (UGR), y 'CamBio', liderado por la Pablo de Olavide.
De la Calle mostró su confianza en un proyecto que, según sus palabras, ha madurado, que ha sumado fortalezas con la Universidad de Sevilla, aunando 89 grupos de investigación, casi 1.500 investigadores, 90.000 alumnos, 7.000 profesores, cuarenta millones de facturación por transferencia tecnológica, dos de los principales parques tecnológicos, Cartuja 93 y Parque Tecnológico de Andalucía (PTA) y la agregación de 150 agentes y entidades científicas y tecnológicas, como el CSIC, la Universidad Internacional de Andalucía, 12 centros tecnológicos y centros mixtos de investigación de primer nivel internacional.
En opinión de la rectora, este año han ido más seguros, convencidos de que la suma de agentes y de fortalezas es garantía de éxito. Su estrategia se basa en seis polos de excelencia docente e investigadora: aeroespacial, biotecnología para una sociedad saludable; comunicaciones y movilidad; energía y medio ambiente; transporte, y turismo y desarrollo territorial.
En los diez minutos de exposición del proyecto, -casi la mitad se emplearon en la proyección de un vídeo de presentación de la candidatura-, los rectores de ambas universidades fueron intercalando sus intervenciones. Así, De la Calle expuso que ambas instituciones se unían en un proceso «ambicioso e innovador que toma como ejemplo los campus tecnológicos franceses, ingleses y alemanes». Calificó el proyecto como un «potente ecosistema científico y tecnológico con una apuesta decidida por generación de conocimiento y trasferencia al tejido productivo», para el que tienen previsto un modelo de gobernanza eficaz y eficiente. «Vamos a constituir una fundación pública con una estructura ágil que facilitará la coordinación entre todos».
Por su parte, el rector de la Universidad de Sevilla, Joaquín Luque, explicó los planes que prevé desarrollar 'Andalucía Tech'. «Hemos previsto cincuenta acciones de mejora en tres grandes planes». Entre ellos, dijo, se encuentra un primer plan de mejora docente y adaptación al Espacio Europeo de Educacion Superior, que tendrá titulaciones de grado multilingüe de forma conjunta entre Sevilla y Málaga. También se facilitará la incoporación de la formación profesional y se creará una oficina de movilidad y programas internacionales, así como un centro de promoción y acogida de estudiantes y profesores. Por último, habrá un plan para la mejora de la transferencia y protocolos para la inserción laboral.
'Andalucía Tech' estuvo ayer arropado por el consejero de Turismo, por el de Economía; el vicepresidente de la Confederación de Empresarios ; un representante de la embajada de Corea, los directores del PTA y Cartuja 93 y el director de la Corporación Tecnológica.